El fin de las retenciones a las exportaciones de autos, ¿mejorará la competitividad?

El Gobierno anunció la eliminación gradual de las retenciones a las exportaciones industriales y la industria automotriz lo recibió como una señal positiva. Las terminales aseguran que puede aliviar costos, aunque resta saber si con eso alcanza, en un contexto cada vez más desafiante para producir vehículos en Argentina.

El anuncio del Gobierno sobre la eliminación gradual de las retenciones a las exportaciones industriales generó expectativas positivas dentro de la industria automotriz, un sector que viene golpeado por la actividad económica actual y que depende cada vez más de los mercados externos para sostener producción, empleo e inversiones.

Aunque todavía faltan detalles oficiales sobre cómo se implementará la medida, las terminales consideran que puede transformarse en un alivio importante para mejorar la competitividad de las fábricas locales frente a otros polos productivos de la región como Brasil o México.

La industria automotriz argentina tiene una fuerte dependencia de las exportaciones. En algunas terminales, más del 70% de la producción se destina al exterior, principalmente al mercado brasileño. Por eso, cualquier reducción de costos impositivos impacta directamente sobre la rentabilidad y la capacidad de competir regionalmente. Hasta ahora, varios vehículos exportados tributaban derechos de exportación cercanos al 4,5%, aunque existían algunos esquemas parciales de reintegros o beneficios para exportaciones incrementales.

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La eliminación progresiva de ese impuesto aparece como una mejora concreta para las automotrices que producen en el país. Pasaría del 4,5% a 0% a mediados del próximo año. En el sector sostienen que reducir la presión tributaria puede ayudar no solo a mejorar márgenes, sino también a volver más atractiva a la Argentina a la hora de definir nuevas inversiones o asignar futuros modelos a las plantas locales.

En un contexto donde las automotrices globales analizan constantemente dónde producir pickups, SUVs o vehículos electrificados, la competitividad industrial pasó a ser un factor central.

La actualidad de la producción automotriz en el país

El anuncio también llega en un momento complejo para la industria local. Durante el primer cuatrimestre del año, la producción automotriz mostró caídas interanuales y el mercado interno sigue afectado por el contexto económico. Sin embargo, las exportaciones se mantuvieron como uno de los principales sostenes del sector. Algunas terminales incluso lograron aumentar sus envíos al exterior pese a la desaceleración del mercado doméstico.

De todos modos, dentro de la industria aclaran que la eliminación de retenciones por sí sola no resuelve todos los problemas estructurales que enfrenta el sector.

Las terminales continúan señalando costos logísticos elevados, alta presión tributaria, dificultades para importar piezas y falta de previsibilidad económica como algunos de los principales desafíos para producir en Argentina.

A eso se suma un escenario global cada vez más competitivo, marcado por el avance de las automotrices chinas y la aceleración de la transición hacia vehículos híbridos y eléctricos. En ese contexto, sostener exportaciones y ganar competitividad regional dejó de ser simplemente una oportunidad para convertirse en una necesidad estratégica para la industria automotriz.