A más de 10 días de la desaparición de Pedro Alberto Kreder (79) y Juana Inés Morales (69), los rescatistas hallaron la camioneta en la que viajaban: una Toyota Hilux beige, varada y empantanada en medio del desierto costero de Rocas Coloradas, a más de 80 kilómetros de Comodoro Rivadavia.
El hallazgo se produjo en un camino de difícil acceso, atravesando cañadones y espejos de agua, adonde sólo se puede llegar con vehículos especialmente preparados. La camioneta estaba cerrada con el cierre centralizado y encajada en el barro. Según los investigadores, el sistema de alarma estuvo sonando durante horas hasta agotar por completo la batería.
“Estaba en el medio de la nada”, había explicado días atrás el comisario Lucas Cocha, jefe de la Unidad Regional de Comodoro Rivadavia. “Es una zona inmensa, sin caminos definidos y con terrenos que cambian constantemente por la erosión del viento. Es muy fácil perder la orientación”, agregó.
Por estas horas, los equipos trabajan con un grupo electrógeno para recargar la batería del vehículo. También se movilizaban al lugar camionetas especiales para poder retirar la 4x4 de Kreder del lodo. Se detectó un vidrio roto, aunque se presume que pudo haberse dañado después del hallazgo.
La hipótesis más firme es que la pareja se encajó con la camioneta y, sin poder salir del lugar, decidió continuar a pie para buscar ayuda. En ese trayecto, habrían perdido el rumbo.
Las hijas de Pedro y Juana viajan hacia el sitio donde se encontró la Hilux para acompañar de cerca las tareas de búsqueda, que continúan con la participación de la policía, Defensa Civil, bomberos, baqueanos y vecinos de la zona.