La provincia de Tucumán atraviesa una situación crítica tras las intensas lluvias que provocaron inundaciones generalizadas, alcanzando su punto máximo en la localidad de La Madrid, tras el desborde del río Marapa. Actualmente, el panorama es desolador: rutas cortadas y cientos de familias acampando a la intemperie en las banquinas que esperan ser trasladadas a centros de evacuación.
Miguel, un vecino que recorrió la zona, denunció que desde el viernes pasado había gente inundada. "Las banquinas y cunetas están llenas de monte. No hay un desagüe como la gente", sentenció, señalando que la falta de limpieza impide que el agua drene.
La emergencia lejos está de terminar, ya que se prevé que las condiciones climáticas sigan siendo adversas. Según la información disponible, está previsto que continúe lloviendo durante el resto de la semana, lo que dificulta el uso de maquinaria pesada en el terreno, ya que el suelo se encuentra totalmente abnegado.
"La gente perdió todo", remarcó Miguel en diálogo con C5N. La lluvia no da tregua en Tucumán, según un informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que la ciudad de San Miguel de Tucumán registró un récord con 128 milímetros para el mes de marzo, una marca superior al récord de 124,4mm vigente desde el 6 de marzo de 1985.
Según informó el ministro de Salud de la provincia, Luis Medina Ruiz, las autoridades están trasladando "a personas con enfermedades de base al Hospital de Simoca. Si bien el hospital local de La Madrid no está comprometido estructuralmente, se encuentra rodeado por el agua, lo que impide realizar internaciones en el edificio. Por ello, garantizamos la asistencia médica y de enfermería de forma externa para asistir a quien lo necesite".
Temporal e Tucumán: el drama de los pobladores de La Madrid
Juan Leguizamón, vecino de La Madrid, contó la situación que atraviesa a La Mañana, por C5N. "Estamos mal, el agua no baja, todo el pueblo está lleno de agua. No hay mejoría de nada. Empezó anoche como a las 4 de la mañana, estamos con el agua hasta la cintura", describió.
"Yo tengo a mi señora y mi nena y un varón, las mandé a ellas a Concepción y me he quedado con mi hijo cuidando la casa, estamos sin dormir. Estamos en la estación de ferrocarril. Ya empezó a entrar el agua. Mi casa está inundada ya adentro, he levantado las pocas cosas que he podido levantar", relató.
El hombre recordó otro incidente meteorológico similar en 2017, aunque destacó que en aquel entonces "a mi casa no ha entrado tanta agua, no más de 50 centímetros".
"La gente levantó lo que pudo y se fue a la ruta a acampar, es poca la gente que quedó dentro del pueblo. La gente tiene miedo de los robos", explicó.