Sheila Rivas es una joven de 15 años que fue a teñirse a una peluquería para su fiesta de cumpleaños y terminó pelada. Este martes, en diálogo con Minuto a Minuto, contó que cuando vio que se le empezaba a caer el pelo lo único que pensó es que le había "arruinado la vida" y que no iba poder "salir a la calle".
"Ahora estoy mejor con la peluca, ya puedo salir sin usar gorro o una capucha. Pero cuándo tenía el pelo en la mano lo que único que se me pasaba por la cabeza es que me arruinó la vida. También pensaba en mi fiesta de 15 años, que se viene en dos meses, y que no iba a poder entrar como soñaba con mi pelo largo", relató la adolescente en la pantalla de C5N.
Ante la consulta de cómo fue el incidente que la dejó sin pelo, precisó: "Hace cuatro meses me atiendo con ella. Ahora solo me tenía que retocar las raíces para que el pelo siga estando rubio. Me senté y me empezó a poner el producto. Pero en un momento se cayó una persiana y ella fue a arreglarlo".
Y prosiguió: "Cuando pasó media hora le digo: 'Mirá Patri, me lo tendrías que sacar'. Me dijo que no y que espere a que termine. Como ella es la peluquera, y es la que sabe, lo dejé en manos de ella. Pero cuando pasó una hora y media le vuelvo a decir, pero me dice que los patch todavía no están y se puso a fumar en el balcón".
Según precisó Sheila, la peluquera recién se fue a fijar cómo estaba su pelo dos horas después que le puso el producto. "Al pasar tanto tiempo, y a pesar de que solo me había puesto en las raíces, me empezó a caer y tocó el largo. Lo único que me quedó de pelo fueron dos centímetros de raíces".
La profesional fue la primera en darse cuenta del accidente, pero no le avisó nada a la joven. "Cuando me estaba enjuagando el pelo, sentía la cabeza menos pesada y en un momento me agarró frío. Cuando abro los ojos, veo la bacha llena de agua con mis pelos y su mano también", contó.
Por último, cuestionó la actitud de la peluquera tras lo ocurrido: "Cuando le decía 'Patri, me de dejaste pelada', ella me contestaba que no le hable porque no quería volverse más loca de lo que que estaba. No tuvo compasión ni me abrazó cuando me vio llorando".