Durante la marcha opositora que se llevó a cabo este sábado 9 de julio, Día de la Independencia, en el Obelisco de la Ciudad de Buenos Aires y en la Plaza de Mayo pudieron observarse varias imágenes repudiables y antidemocráticas, pero sin dudas la más polémica de todas fue la guillotina que llevó un grupo de manifestantes.
Si bien se trató de una guillotina de utilería, la misma contenía un alto grado de violencia en lo simbólico. En la parte superior tenía un cartel con el logo del Frente de Todos y la frase: "Presos, muertos o exiliados".
Esta no es la primera exhibición de odio que se ve en una marcha opositora. En 2021, durante la pandemia de Covid-19, se mostraron bolsas mortuorias con los nombres de varios referentes del Frente de Todos, mientras que en el tractorazo del 23 de abril de este año pudieron verse muñecos con los rostros del presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Kirchner colgados de una horca.
El llamado de Cristina Kirchner a un gran acuerdo nacional
En su discurso brindado el viernes en El Calafate, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner llamó a un gran acuerdo nacional "para sacar a la Argentina adelante". Si bien fue un mensaje a todo el arco político, bien vale también para toda la sociedad, en momentos en los que las muestras de intolerancia parecen crecer cada vez más.
"Ni yo voy a renunciar a mis ideas, a mi historia, a lo que creo, ni tampoco le voy a pedir a nadie que renuncie a las suyas, pero tenemos que encontrar un punto de coincidencia común, porque si no no va a haber Argentina para nadie", advirtió la vicepresidenta en esa oportunidad.