La empresa australiana Fortescue hará una inversión US$ 8.400 millones en la Argentina para producir en Río Negro hidrógeno verde, considerado como "el combustible del futuro" y generado mediante electrólisis a partir de energías renovables como la solar y la eólica.
Teniendo en cuanta la lucha contra el cambio climático, el mismo surge como una de las soluciones tecnológicamente más desarrolladas para "descarbonizar" sectores difíciles de electrificar, como el transporte marítimo de larga distancia, la aviación y las industrias pesadas. La misma solución puede abarcar a las industrias que consumen mucha energía, como la del acero, el cemento, el papel o la de fertilizantes.
El proceso de producción de hidrógeno verde requiere contar con tres variables ineludibles y abundantes, ya que demanda viento o luz solar para la generación eléctrica renovable que se aplica al proceso de electrólisis; agua para separar el hidrógeno del oxígeno y una locación para instalar generadores eólicos o paneles solares.
¿Qué es el HIDRÓGENO VERDE?