Una nena de 4 años se encuentra internada en grave estado, después de que por accidente un portón se le cayó encima. El episodio ocurrió en la localidad de Guaymallén, Mendoza, cuando la niña fue a pedirle una manguera a un vecino. El último parte médico aclaró que la menor sufrió un "traumatismo encéfalo craneano por aplastamiento".
La mamá de Delfina, le pidió a su hija, de 4 años, que vaya a buscar una manguera a la casa del vecino. Cuando llega a la casa, la atiende y se desploma un portón de chapa sobre la niña.
Inmediatamente, llamaron a una ambulancia y la trasladaron de urgencia al Hospital Notti. Los médicos que la revisan aclararon que el pronóstico de la menor es grave, ya que el golpe en la cabeza fue muy fuerte.
En las horas posteriores los padres tuvieron que traladarse a la fiscalía para poder brindar un testimonio de lo que había ocurrido.
Qué hacer ante el golpe en la cabeza de un niño
Depende el tipo de golpe se toman medidas diferentes, si es un traumatismo fuerte se debe llevar al menor al pediatra u hospital. Es preferible que un profesional le examine para confirmar que todo está en orden.
Preguntas a tener en cuenta:
- ¿En qué zona de la cabeza se ha golpeado?
- ¿Se puso a llorar después del golpe? ¿Perdió el conocimiento o convulsionó?
- ¿A qué altura se ha caído el niño? ¿Qué objeto produjo el golpe?
- ¿Has observado alguna alteración en el comportamiento del niño tras el golpe de la cabeza?
¿Qué es el traumatismo craneoencefálico?
El traumatismo craneoencefálico (TCE) es “una lesión de las estructuras de la cabeza debida a una fuerza externa de origen mecánico”. En ocasiones puede provocar un deterioro de las funciones cerebrales, dependiendo de la fuerza del golpe o la zona donde se haya efectuado.
Se puede distinguir 3 tipos de traumatismos craneoencefálicos que se diferencian por la gravedad, según el nivel de conciencia, respuesta verbal y motora:
- Traumatismo leve: no altera el nivel de consciencia del niño y tampoco se produce una fractura en el cráneo. Son los más frecuentes.
- Traumatismo moderado o conmoción cerebral: no existe una lesión cerebral, pero el niño se muestra confundido tras el impacto. En algunos casos incluso se produce una pérdida de conocimiento.
- Traumatismo grave: lesión traumática clínicamente importante: se fractura la base del cráneo. Requiere de una intervención, además de hospitalización y observación.