El policía que baleó al músico Santiago “Chano” Moreno Charpentier cuando estaba bajo una crisis psiquiátrica, se presentó a declarar este martes por primera vez en la causa, a un año de ocurrido el hecho en la casa del cantante en el partido bonaerense de Exaltación de Cruz. “Tuve que hacerlo para salvar mi integridad física”, declaró.
El oficial Facundo Amendolara, en su declaración presentada este martes a la mañana ante el titular de la Unidad Funcional de Instrucción Nº2 de Campana, Alejandro Irigoyen, señaló: “No era mi intención agredir ni lesionar a Santiago Charpentier, tuve que hacerlo para salvar mi propia integridad física, para salvar mi propia vida”.
El abogado del policía, Fernando Soto, solicitó que esa declaración se incorporada como indagatoria y pidió nuevamente el sobreseimiento de su cliente en la causa que lo imputan de “lesiones gravísimas agravadas por el uso de arma de fuego y por ser funcionario policial”.
El policía relató lo que sucedió aquella noche en la casa del exlíder de Tan Biónica en donde le disparó en el abdomen.
“Habló con él un largo rato, no solo por teléfono, sino también a viva voz las veces que lo veía salir al jardín, Hacíamos todo lo posible para evitar actuar directamente. Chano nos decía constantemente que no quería ver a nadie y nos decía que no fuéramos todos”, contó sobre el accionar que tuvo el oficial Giaggio que lo llamó por teléfono al cantante para tranquilizarlo.
El imputado siguió: “Giaggio pudo correr y alcanzar la puerta de salida del terreno. En ese momento, Chano comenzó a caminar hacia donde estaba Flores, que le pedía que baje el cuchillo mientras desenfundaba su arma reglamentaria. Yo había quedado alejado y solo, entre el cantero y el ligustro perimetral, por lo que no podía acceder a la salida donde estaba Charpentier".
Ante la situación, Amendolara explicó que el cantan fue corriendo hacia él “empuñando alto el cuchillo”.
“Comencé a retroceder rápidamente sin sacarle la mirada mientras desenfundaba mi arma reglamentaria, cuidando no caerme mientras corría hacia atrás, pero Chano cada vez se me acercaba más. Cuando estuvo aproximadamente a un metro y medio de distancia, ya a punto de alcanzarme con la cuchilla, le disparé como último remedio para salvar mi integridad física”, sentenció el policía imputado.
Sin embargo, después de lo ocurrido Amendolara le gritó a su superior que estaba a cargo del operativo que no tuvo otra opción.