Una mujer de 61 años denunció en 2017 por mala praxis a un Sanatorio de la ciudad de Puerto Madryn y a dos médicos. Según acusó, tenía cáncer en un riñón, pero le extirparon el órgano equivocado cuando fue sometida a una intervención quirúrgica.
Una mujer de 61 años denunció en 2017 por mala praxis a un Sanatorio de la ciudad de Puerto Madryn y a dos médicos. Según acusó, tenía cáncer en un riñón, pero le extirparon el órgano equivocado cuando fue sometida a una intervención quirúrgica.
Se trata del caso de Aída Luz Suhurt, quien se sometió a una nefrectomía total por la presencia de un tumor en su riñón izquierdo. Sin embargo, tras la cirugía, se dio cuenta de que le habían extraído el otro órgano que estaba sano.
Este caso derivó en un juicio oral que se encuentra en la etapa final donde en los próximos días se conocerá la sentencia. El proceso civil por daños y perjuicios se llevó a cabo en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil Número 14, bajo la responsabilidad del Dr. Federico Causse y la Secretaría Única, a cargo de Cecilia Caire.
Para la defensa de la paciente, el sanatorio como los médicos implicados tienen responsabilidad en la incorrecta extirpación del órgano, ya que el centro médico tiene la obligación de brindar seguridad a través de su equipo médico.
Según el letrado, Nicolás Schick, el urólogo a cargo de la cirugía, Jorge Bresser, también es responsable por recomendar la intervención y por los estudios y análisis previos para determinar la patología específica. Bresser era el líder del equipo médico en el quirófano durante la operación.
El caso comenzó cuando Aída Luz Suhurt se sometió a un control de rutina, cuando el médico de cabecera le ordenó una ecografía abdominal. El estudio reveló la presencia de litiasis vesicular (cálculos biliares) y un quiste en el riñón izquierdo, por lo que se procedió a hacer una tomografía para obtener una evaluación más precisa.
Días después, la paciente se sometió a una tomografía computada helicoidal de abdomen con contraste oral y endovenoso, que reveló la existencia de un tumor.
Tras la cirugía laparoscópica renal realizada por los médicos Bresser y su colaborador Martín Piana, su vida dio un vuelco inesperado. Ahora, la mujer de 61 años requiere atención nefrológica de por vida, debe someterse a tratamientos psicológicos y debe aprender a vivir con un órgano dañado.
El médico Jorge Bresser presentó una explicación ante el juzgado, defendiendo su actuación durante la cirugía. No obstante, el abogado de Aída alega errores en el diagnóstico, falta de información adecuada y negligencia en el procedimiento quirúrgico.
La situación de Aída es devastadora: además de los daños físicos y emocionales, también sufrió secuelas estéticas debido a la cirugía incorrecta. Ahora debe enfrentar una nueva realidad, lidiar con la incertidumbre de su salud futura y adaptarse a vivir con un riñón dañado de por vida.
Es importante destacar que esta versión amplía la información proporcionada en el texto anterior, brindando más detalles sobre el caso y su contexto legal.
Tras conocerse el caso, el médico Guillermo Capuya explicó en C5N cuáles son los procedimientos fundamentales previo a la cirugía para evitar una mala praxis: