Padres de estudiantes realizan una protesta afuera del Colegio Cardoso, del barrio porteño de Almagro, a la espera de noticias sobre el futuro de la institución. Les cobraron $10 mil de matrícula en noviembre, diciembre e incluso en enero, pero recibieron la noticia de que, a días del comienzo de las clases, la escuela no abrirá.
"La dueña lo quiere cerrar porque tiene pocos alumnos. Si ya pensaban hacerlo, es de mala fe haber cobrado las matrículas y haber permitido que los chicos de quinto año se hicieran las camperas de egresados", señaló una de las madres de los alumnos del colegio ubicado en Hipólito Yrigoyen al 4000.
Uno de los padres relató que les quisieron hacer firmar "una notificación en la que prometían devolver la matrícula, diciendo que ese papel era formal recibo y carta de pago, es decir que podía ser que no hicieran efectivamente la transferencia". "Además, desistíamos de cualquier acción judicial frente al colegio. Nos negamos a la firma de ese documento", explicó.
Desde el colegio ofrecieron folletería de otras instituciones. "A esta altura ya no hay vacantes en otros colegios, muchos chicos van a quedar sin nada", se quejó otra de las madres. Además, remarcó el problema emocional que representa para los estudiantes, especialmente lo más grandes. "Los chicos son adolescentes y se tienen que separar de los grupos de amigos", subrayó.
Las autoridades del colegio se niegan a recibir a los medios para aclarar la situación o al grupo de padres para comunicarles oficialmente lo que ocurre. Mientras tanto, muchos adolescentes ven peligrar su ciclo lectivo.