Con el equinoccio de primavera comienza una de las estaciones más queridas por la población. Este evento astronómico, que sucede una vez al año, marca el final del invierno.
Con el equinoccio de primavera comienza una de las estaciones más queridas por la población. Este evento astronómico, que sucede una vez al año, marca el final del invierno.
Este episodio se explica por el hecho de que el ángulo del Sol mira a Ecuador y permite que todas las partes de La Tierra reciban la misma cantidad de luz y oscuridad durante un día. Esto da como resultado que el día y la noche tengan la misma duración.
Para realizar el ritual de apertura de tus flores y se necesitará:
Lo primero que debemos hacer es encender la vela rosa. Además, en caso de tener, se puede frotar la vela con un aceite esencial para limpiarla. Lo siguiente es hacer tres respiraciones profundas: cuando inhalamos, debemos imaginar energía vital entrando en los pulmones, en cambio, cuando exhalamos, tenemos que pensar que salen miedos y energías estancadas.
Luego, en el papel, dibujaremos una flor con seis pétalos. Vamos a colorear a gusto y anotaremos intenciones en cada pétalo. Lo que sigue es agarrar el ramillete de hierbas y sahumar el dibujo. Mientras damos gracias al espíritu de la primavera su amoroso acompañamiento.
Por último, hay que apagar la vela y agradecer.
En este caso, el equinoccio de septiembre, se realiza porque el Sol inicia su viaje de compensación de luz y el calor hacia el hemisferio al sur. En este año 2022, se hará efectivo el jueves 22 de septiembre a las 22.05 (Hora Argentina). El equinoccio en el hemisferio sur empezará el 23 de septiembre, exactamente a la 1.04.
Estas jornadas de particular nivelación e igualdad son también complementarios al comienzo del signo de Libra. El nacer libriano, precisamente, sugiere una gran potencialidad para convertirse en alguien que busca permanentemente nivelar y compensar.
También, puede padecer ser quien siempre se compara y se siente en desventaja con los demás. Dentro del aspecto negativo, encontramos una persona algo inestable y obsesionado por hacer justicia a su manera.