La jornada del lunes comenzó con complicaciones para miles de usuarios que utilizan los trenes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Las demoras afectaron desde temprano a tres de las principales líneas ferroviarias: Sarmiento, Mitre y Roca, y causaron malestar en los usuarios por las dificultades para llegar a tiempo a sus lugares de trabajo y otros destinos.
Trenes Argentinos informó a través de sus redes sociales que las dificultades se originaron por la puesta en marcha de un nuevo esquema de controles al personal ferroviario.
El malestar de los pasajeros del tren por las demoras del lunes por la mañana
La cronista de C5N Mariela López Brown llegó a la estación de Liniers para dialogar con los pasajeros, visiblemente molestos por las demoras, que no eran comunicadas con claridad desde la empresa.
"El servicio no mejoró nada con los aumentos, es una porquería", refirió un hombre. "El transporte es una mugre", añadió una mujer. Una vez pasada la hora pico, el movimiento se fue normalizando, pero los inconvenientes persistían.
En Constitución, Paula Avellaneda conversó con varios pasajeros. "Vengo de Cañuelas, yo vivo en Cañuelas. Vengo de Máximo Paz, de tomar lo que es la chanchita que le dicen. La chanchita viene reducida, no viene con los vagones que venía antes. Tienen menos vagones, viene amontonada", explicó un hombre.
"Yo no sé si es para que la gente se despierte, es una forma rara de despertar. Y si no se despiertan con esto, que le agarre bronca y que se despierten. La democracia es el pueblo, el pueblo tiene la última palabra. No, la gente está que está metida ahí. Creo que la gente se tiene que despertar. La gente, todo el tema de la inteligencia, todo eso, están todos metidos en el celu, están todos metidos mirando pavadas", agregó.
Por otro lado, un pasajero detalló que "a la mañana ya andaba demorado, como una hora y media o dos, que no es normal, es un viaje de 45 minutos; parado diez minutos en todos lados".
Un nuevo protocolo de alcoholemia, el motivo de las demoras en los trenes
"Los trenes de las líneas Sarmiento, Mitre y Roca operan con demoras, desde el inicio de la prestación, por la implementación de cambios en el protocolo de control de alcoholemia del personal de conducción y guardas", comunicó la empresa.
Durante las primeras horas de la mañana, las demoras alcanzaron entre 40 minutos y una hora, en un momento de alta demanda por el ingreso laboral y escolar.
Rubén Sobrero criticó el nuevo protocolo de Trenes Argentinos
El secretario General de la Unión Ferroviaria Oeste, Rubén Sobrero, cuestionó en diálogo con C5N los cambios implementados y aseguró que el nuevo procedimiento extendió considerablemente el tiempo necesario para realizar los controles.
El dirigente explicó que el protocolo anterior para los controles de alcoholemia y drogas demoraba unos tres minutos. Según relató, desde el viernes el procedimiento fue modificado sin consulta con los trabajadores y ahora puede extenderse entre 30 y 40 minutos.
Sobrero advirtió que la demora tiene un impacto directo en la prestación del servicio porque cada formación tiene asignados un motorman y un guarda. "Si no están en el lugar de salida, ese tren se cancela y vuelve al taller", explicó.
En ese sentido, afirmó que durante la mañana se registraron numerosas cancelaciones por la falta de personal disponible debido a la espera de los resultados de los controles. "Está muy bien que se haga el control para garantizar que los trabajadores estén en óptimas condiciones para conducir o controlar un tren, pero bajo ningún punto de vista puede demorar 40 minutos un control de alcoholemia cuando hay elementos que te permiten hacerlo en tres minutos", planteó.
El dirigente señaló que el gremio le pidió a la empresa que restablezca el procedimiento anterior o adopte otra alternativa para evitar nuevas cancelaciones. Además, Sobrero vinculó las dificultades con la situación general del sistema ferroviario y cuestionó el ajuste impulsado por el Gobierno. "Hay un vaciamiento en el sistema ferroviario", afirmó, y señaló que en el Sarmiento unos 500 trabajadores dejaron sus puestos debido a los bajos salarios. "Eso afecta muchísimo porque no tenés la misma cantidad de trabajadores", sostuvo.