El ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, dialogó con el ministro del Interior chileno, Rodrigo Delgado, a cargo del Poder Ejecutivo por la ausencia de Sebastián Piñera, y acordó una flexibilización en los controles fronterizos para agilizar el paso de los 3.000 camiones que estaban varados en la cordillera mendocina y que ya comenzaron a cruzar hacia Chile.
Aníbal Fernández mantuvo informado presidente Alberto Fernández sobre la marcha de las negociaciones con las autoridades chilenas, y también estuvo en línea con el líder sindical de Camioneros, Pablo Moyano, quien durante la semana había reclamado una solución.
A partir de ese diálogo, las autoridades chilenas determinaron que “se aplicará un examen de antígenos al 70% de los transportistas que están a la espera de ingresar”, aunque este no será necesario si los conductores presentan un PCR negativo realizado 72 horas antes.
Del diálogo bilateral también participó el embajador argentino en Chile, Rafael Bielsa. El conflicto con los camioneros comenzó el 14 de enero cuando seis funcionarios de Aduana dieron positivo de Covid-19 y Chile decidió someter a un test de antígenos a todos los conductores que iban a cruzar a su territorio. Así, estuvieron dos semanas sin poder continuar su camino.
Hubo mucho malestar, porque hasta el día anterior se exigía un PCR negativo con 72 horas de anticipación y se realizaba el test de antígenos aleatoriamente.