La conmoción por el femicidio de Agostina Vega golpeó fuertemente a la comunidad educativa de Córdoba. En la IPEM 169 de barrio Juan Pablo Segundo, donde la adolescente de 14 años cursaba sus estudios, las actividades permanecen suspendidas por luto mientras docentes y alumnos intentan afrontar el impacto de la tragedia.
Beti, profesora de Física de la joven, expresó el profundo dolor que atraviesan quienes compartían el día a día con la estudiante. “Hasta el viernes teníamos mucha esperanza de que apareciera viva. Los chicos tenían mucha fe porque se había realizado un rastrillaje y no se había encontrado nada. El sábado nos enteramos de la noticia fatal”, relató en diálogo con C5N.
La docente comentó que la desaparición y posterior hallazgo sin vida de Agostina generaron una fuerte angustia en toda la institución. “Todos los miembros del colegio lo vivimos con mucha angustia”, afirmó.
Al recordar a la adolescente, la profesora destacó que se trataba de una alumna sin problemas de conducta y muy querida por sus compañeros y docentes. “La niña se desempeñaba de forma absolutamente normal como una niña de 14 años. Se portaba bien. No conozco a la mamá porque nunca hubo razón para llamarla por mala conducta o ninguna otra razón”, señaló.
Además, resaltó su desempeño académico: “En mi materia tenía un 10”. Frente a distintas versiones que circularon en redes sociales y medios durante los días de búsqueda, Beti pidió cautela y sostuvo que “hay muchas cosas que se dicen que no son ciertas”.
La docente describió a Agostina como una adolescente alegre y con una personalidad marcada por la inocencia propia de su edad. “Era una chica que se comportaba muy bien. Muy aniñada”, expresó.
“Tenía una muy linda sonrisa. Era muy divertida. Con ese curso tengo una conexión muy linda. Era traviesa, juguetona, muy sonriente y alegre”, resumió al evocarla.
Respecto del trabajo que deberá realizar la escuela cuando se retomen las clases, Beti explicó que el acompañamiento a los estudiantes comenzó desde el momento de la desaparición de la joven. “Lo estamos trabajando desde el día que desapareció. Se aborda como se puede, con el dolor de los chicos y los docentes por lo que pasó. Estamos todos muy afectados”, sostuvo.
En ese sentido, consideró que el desafío será continuar conteniendo a los adolescentes en las próximas semanas. “Vamos a tener que hablar muchísimo con los chicos. Son chicos chicos que deben aprender a cuidarse”, concluyó.