Una mujer conoció a un hombre a través de Facebook sin saber que estaba preso por violencia de género contra su expareja. Cuando se enteró, decidió continuar con su relación. En una de sus visitas a la Unidad Penal N° 49 de Junín, el recluso la atacó a golpes y ahora ella teme por su vida.
La joven, que decidió usar el nombre ficticio de "Analía" para protegerse, mantuvo un vínculo con Javier Baldovino durante un año y diez meses. Al menos una vez por mes iba a visitarlo al penal, donde cumple una condena de ocho años y medio de prisión.
En diálogo con Crónica, Analía denunció que el fin de semana pasado, cuando fue a visitar al hombre a la cárcel, fue víctima de violencia de género.
Según el relato, ambos se encontraban tomando mate cuando ella pidió que le mostrara fotos de su hijo. El hombre agarró su teléfono y ella vio que tenía "un perfil trucho de Facebook" con "otra mujer" en su foto de perfil.
Entonces se dio cuenta de que el hombre mantenía una relación paralela desde hacía cinco meses. Sin saber qué hacer, Analía le sacó el celular y fue corriendo hacia el baño.
"Él me siguió y me dijo 'Dame el teléfono', pero como yo estaba de espaldas me agarró de los pelos y me apretó muy fuerte el cuello hasta que me sacó el celular", relató.
Además, subrayó que en la zona de los baños "no hay seguridad" y que tranquilamente el hombre podría haberla matado.
Tras el ataque, sin posibilidad de salir, ambos volvieron a la mesa en la que estaban sentados y Analía rompió en llanto. "Le dije que me quería ir, pero me amenazó que no me fuera diciéndome 'vas a ver lo que te pasa afuera si lo hacés'", contó ella.
Analía hizo la denuncia en la comisaría de la Mujer de Pilar. Cuando él se enteró, "se comunicó para preguntarme por qué lo había hecho. Me dijo que la retire, pero yo le dije que no lo iba a hacer", sostuvo.
Al dolor físico por la agresión se suma el dolor emocional de la decepción causada por su expareja. "Yo decidí creerle, confié en él y me hizo esto", explicó Analía, ya que cuando se conocieron él le juró que era inocente y ella le creyó.