Nadie está libre de caer en las faltas de ortografía. En la actualidad estamos muy acostumbrados a escribir rápidamente en las redes sociales sin prestar atención a los errores que pueden cometerse en la redacción, y esto lo se va adaptando a todo tipo de textos.
Por eso, se recomienda que cuando se tiene una duda sobre algún término en particular se consulte en alguna guía de ortografía o simplemente googleando la palabra podremos encontrar si es correcta o no.
Por lo general, los vocablos que generan más interrogantes son aquellos que incluyen consonantes como “s” y “c”; ”y” y “ll”; “v” o “b”, por lo que se aconseja prestar mucha atención al momento de la redacción.
Entre los ejemplos más comunes que generan inquietudes se encuentra el término “cayó" o "calló”. Qué dice la Real Academia Española (RAE) sobre cada uno de ellos.
Cayó o calló: cómo se escribe correctamente
Según la RAE, los dos términos son correctos, pero no son sinónimos ni pueden reemplazarse ya que tienen significados totalmente diferentes y se utilizan en diferentes contextos.
Primeramente el término ”callo” proviene de la tercera persona del singular del presente de indicativo del verbo “callar”, que significa:
Verbo que indica la inexistencia de ruido o voz. Ej.: Cuando entras a una iglesia te tienes que callar.
Cesar o dejar de omitir el sonido. Ej.: La orquesta se calló cuando se lo indicó el director.
No decir lo que se piensa en un momento determinado. Ej.: No quiero que te sientes mal, será mejor que me calle.
Por otro lado el término “cayó” proviene de la tercera persona del singular del pasado perfecto de indicativo del verbo “caer”, que significa:
Movimiento de un cuerpo de arriba hacia abajo. Ej.: Se cayó desde la azotea de la casa.
Situación en un lugar determinado. Ej.: Mi trabajo cae a dos manzanas de aquí.
Tirarse sobre alguien o sobre algo. Ej.: Le cayó encima y le rompió la pierna.
Sentar algo bien o mal. Ej. : Te cae muy bien este corte de pelo.
Caer por su propio peso: Expresión que se utiliza para indicar que algo va a ocurrir sin poder remediarlo. Ej.: Tu despido se veía venir, cayó por su propio peso.
De esta forma podemos ver que dependerá exclusivamente de lo que se quiere decir para determinar si es correcto o no el uso de cada uno.