Alquilaron una casa en La Costa, pero fueron estafados: los delincuentes se burlaron desde la cárcel

Una familia santafesina fue engañada y perdió su dinero tras contratar un hospedaje en Mar Chiquita, una localidad de la Costa Atlántica. Como respuesta a sus reclamos, recibieron una foto de los estafadores desde un penal.

Una familia oriunda de la provincia de Santa Fe sufrió una estafa tras reservar una vivienda para sus vacaciones en la localidad de Santa Elena, partido de Mar Chiquita. Los damnificados arribaron al destino esta semana con la intención de descansar, pero descubrieron que la propiedad no estaba en alquiler.

El contacto inicial ocurrió a través de redes sociales, donde los estafadores ofrecían una propiedad para la semana del 14 al 19 de enero. Tras una breve negociación, los turistas transfirieron un adelanto de $210 mil a una cuenta bancaria para asegurar su estadía. Al llegar a la dirección indicada en Santa Elena, una vecina les informó que la casa pertenecía a un familiar suyo y que nunca estuvo disponible para turistas.

Los integrantes del grupo familiar intentaron contactar al supuesto dueño por diferentes vías, sin respuestas. Cada vez que utilizaron un teléfono nuevo para reclamar el dinero, los delincuentes bloquearon el número. Minutos después, los delincuentes confirmaron la autoría del hecho con el envío de una imagen donde se los ve sonrientes dentro de una celda.

Respuesta desde la cárcel
La foto que los delincuentes enviaron como respuesta, desde la cárcel, a la familia estafada en Mar Chiquita.

La foto que los delincuentes enviaron como respuesta, desde la cárcel, a la familia estafada en Mar Chiquita.

Alanis, una de las damnificadas, brindó detalles sobre la identidad del receptor del dinero en diálogo con medios locales. La mujer aseguró que el nombre de la cuenta bancaria sería uno de los hombres que aparece en la foto enviada desde el penal.

Ante la estafa, las víctimas se presentaron en la comisaría de Santa Clara del Mar con el objetivo de radicar la denuncia penal correspondiente. Sin embargo, el personal policial desestimó el pedido y brindó una respuesta que indignó a los turistas. "Nos dijeron que no podían rastrear el número, que no se podía hacer nada y que esto no era Estados Unidos", relató Alanis sobre el maltrato recibido en la dependencia.

La mujer también denunció que los efectivos se rieron de su situación y se negaron a formalizar el acta policial en un primer momento. A pesar de contar con comprobantes de pago, nombres reales y perfiles de redes sociales, la familia continúa sin respuestas de la Justicia. La impunidad de los delincuentes y la inacción de las autoridades locales dejaron a los santafesinos sin vacaciones y sin sus ahorros.

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