La presencia de una babosa australiana causa alarma en la Costa Atlántica argentina, especialmente en Mar del Plata, Villa Gesell y Pinamar, debido a que posee toxinas que pueden resultar mortales para los animales que las ingieran, usualmente perros.
Se trata de la Pleurobranchaea maculata, una especie que mide entre 2 y 15 centímetros. No suele aparecer en la Costa Atlántica, ya que en realidad proviene de Nueva Zelanda, el sureste de Australia, China, Sri Lanka y Japón, pero debido a una combinación de vientos y marea, terminó en las playas argentinas.
"La recomendación es no dejar que los animales consuman ningún molusco que encuentren y consultar ante cualquier signo tanto gastrointestinal como nervioso", explicó desde Mar del Plata el veterinario Juan Di Paolo, en diálogo con C5N.
La babosa moteada, tal su nombre común, contiene en su cuerpo una alta concentración de una toxina mortal llamada tetrodotoxina (TTX). La ingesta de tan sólo 1 o 2 miligramos de esta sustancia puede ser también mortal hasta para los humanos. Después de los primeros síntomas, los animales pueden ser tratados por un veterinario profesional hasta incluso sobrevivir, pero depende la cantidad ingerida.
Alarma en Mar del Plata, Villa Gesell y Pinamar: los síntomas de la babosa tóxica
- Arritmia cardíaca
- Fasciculación muscular
- Vómitos
- Letargo
- Ataxia
- Salivación anormal
- Diarrea
- Bradicardia
- Fallas respiratorias
Babosa tóxica: cuál fue el primer antecedente
En el 2009, la ciudad de Auckland, en Nueva Zelanda, registra el primer antecedente de Pleurobranchaea maculata en sus playas. Las primeras investigaciones señalan que las babosas habian contraido el veneno que portaban los peces globo.
Los especialistas alertaron de la situación a los turistas cuando identificaron distintos perros que fallecieron luego de ingerir al molusco. Por este causa, instaron a no llevar a niños y mascotas a las costas del país.