La cantidad de fallecidos en Argentina por siniestros de tránsito se redujo a la mitad en los últimos diez años, según un estudio divulgado por la Cámara de Empresas de Control y Administración de Infracciones de Tránsito (CECAITRA). El informe, elaborado bajo los estándares sugeridos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), mostró una marcada disminución en la tasa de mortalidad vial entre 2013 y 2024.
Los datos presentados por CECAITRA indican que en 2013 la tasa de fallecidos por accidentes viales era de 63 personas por cada 100.000 vehículos. Once años después, en 2024, esa cifra se ubicó en 32 fallecidos cada 100.000 vehículos, lo que representa una baja del 50%. Estos resultados fueron anunciados durante el acto de aniversario de la Cámara, que contó con la presencia de afiliados, funcionarios y organizaciones de familiares de víctimas.
Bernardino García, presidente de la entidad, celebró las cifras como un "logro de todos" y destacó la reducción del impacto económico asociado a la inseguridad vial. "Según la OMS el costo de la inseguridad vial en los países de desarrollo oscila entre el 3 y el 5% del producto bruto interno. Si esto ocurrió, se ha reducido económicamente el 1,5% del producto bruto interno. Sin despedir a nadie, sin echar a nadie, sin cerrar ninguna fábrica y salvando vidas, evitando costos, evitando dolor", afirmó García.
A pesar de los avances, el titular de CECAITRA recordó que la OMS califica a la inseguridad vial como una "pandemia" y la consideró una problemática en la que "absolutamente todos formamos parte, de una u otra forma somos partícipes. Como peatones, como conductores o acompañantes”. En las conclusiones de su presentación, García advirtió que los siniestros viales siguen siendo la primera causa de muerte de los jóvenes a nivel global.
Ante este panorama, el presidente de la Cámara hizo un llamado a revisar el proceso de otorgamiento de licencias de conducir. García propuso modificar el trámite para el aspirante a su primera licencia o a quienes renuevan hasta los 29 años, incluyendo información sobre el riesgo de muerte asociado. El objetivo es que la licencia se transforme en un "contrato mutuo entre el usuario de la vía pública y el que obtiene la licencia, con las responsabilidades y los conocimientos adecuados que hoy no los tiene”, concluyó.