Tomás Fonzi criticó la falta de ficción y reflexionó: "Hay mensajes muy nefastos que están penetrando en la sociedad"

El actor hizo un repaso por su carrera y también reflexionó sobre la situación de los actores, la crisis de la ficción argentina y la actualidad del país. Actualmente protagoniza Una Navidad de Mierda, una comedia que transita su segundo año en cartel y se presenta todos los sábados y domingos en el Teatro Premier.

Durante años fue uno de los galanes más populares de la televisión argentina y construyó una carrera marcada por la versatilidad. Hoy con 44 años y una trayectoria consolidada que abarca ficción, cine y teatro, Tomás Fonzi atraviesa una nueva etapa profesional. En diálogo con C5N, el actor repasó sus comienzos, reflexionó sobre los cambios que atravesó la industria audiovisual y habló sobre sus proyectos actuales.

Tomás Fonzi llegó a la actuación casi por casualidad. Nunca sintió que ese iba a ser su camino, pero las oportunidades aparecieron y todo se fue dando de manera natural. Debutó a los 17 años en Verano del '98 y, desde entonces, no dejó de trabajar. Más allá de su carrera como actor, también disfruta de la música, la cocina y la pesca.

Sus protagónicos lo catapultaron a la popularidad y lo convirtieron en uno de los galanes más buscados de su generación, despertando el elogio de mujeres de todas las edades. Sin embargo, lejos de identificarse con esa imagen, asegura que nunca se sintió un galán, "nunca me sentí un galán. Además, con mi metro cuarenta”, respondió entre risas. “Creo que había algo más relacionado con la simpatía que con el estereotipo del galán clásico. Y, sinceramente, me divertía mucho más hacer personajes distintos que quedar encasillado solamente en ese lugar”.

Periodista: ¿Cómo te llevaste con esa exposición tan grande que llegó de golpe?

Tomar Fonzi: Fue todo muy novedoso. De golpe estaba trabajando en un mundo de adultos, rodeado de problemas de adultos, y además era una novela que explotó en audiencia. Todo pasó muy rápido, en un instante pasé de cero a cien. Pero, al mismo tiempo traté de mantener una mirada de espectador, como si pudiera observar desde afuera todo lo que me estaba pasando. Me repetía constantemente, "Qué loco". Era una sensación permanente de incredulidad.

P: Hiciste televisión, teatro, ahora estás con Código Viaje, ¿Algún sueño profesional que te quede pendiente?

T: Mira, si hay algo de esta profesión que me copa mucho y de las primeras cosas que me di cuenta es que me gusta mucho cómo se renueva la experiencia todo el tiempo. Cambiando de personaje, cambiando de compañeros, cambiando de directores, cambiando de cine al teatro, del teatro a la tele, y viceversa. Esa renovación constante me encanta.

P: ¿Alguna vez te tocó pasar mucho tiempo sin trabajar?

T: Sí, claro, la pandemia fue el ejemplo más claro. De un día para el otro se frenó absolutamente todo. Yo tengo una familia, hijos, una estructura. Cuando los ingresos pasan a ser cero, inevitablemente tenés que reorganizar tu vida. También recuerdo otros períodos sin trabajo, cuando tenía unos 25 años. Pero era distinto, vivía solo, nadie dependía de mí. Lo vivía casi como un año sabático, la pandemia fue completamente diferente porque había preocupación.

P: ¿Sentís que hoy es un momento particularmente difícil para los actores?

T: Sí. Hay muy poco trabajo. Prácticamente desapareció la ficción en la televisión y también disminuyó muchísimo la producción audiovisual en general. Por un lado, hubo un cambio enorme en la forma de consumir contenido, por las plataformas. Después hubo decisiones concretas que afectaron muchísimo a la industria. La intervención y el desmantelamiento del INCAA paralizaron gran parte del cine argentino. Cuando empecé, había ficción durante todo el día. Estaban las novelas del mediodía, las de la tarde, las juveniles, las comedias nocturnas, los unitarios. Era un volumen de trabajo enorme, hoy ese escenario prácticamente desapareció.

"Ahora hay mensajes muy nefastos, muy terribles que están penetrando muy profundamente en la sociedad, y eso es un peligro y una tristeza total”. "Ahora hay mensajes muy nefastos, muy terribles que están penetrando muy profundamente en la sociedad, y eso es un peligro y una tristeza total”.

P: ¿Te cuesta aceptar ese cambio?

T: Todo cambia y está bien, hay que acompañarlo. Insisto, cuando hay un cambio de paradigma, después, cuando hay decisiones activas para frenar la actividad, ahí hay que levantar un poco la voz y decir, no pará. Ahí ya pasa otra cosa, ya no es un cambio de paradigma, ya hay otra intención, en que haya menos ficción.

Lejos de esquivar el tema, Tomás Fonzi también se tomó un momento para reflexionar sobre la actualidad del país. Aunque suele mantener un perfil bajo y pocas veces expresa su postura política, el actor habló con compromiso sobre la realidad argentina, el presente de la cultura y el impacto que el contexto del ajuste del Gobierno. "Mi bandera política, es el sentido común. Creo que existen cosas que son esencialmente buenas y otras que son malas. Pero hay principios básicos que deberían guiarnos. Ahora hay mensajes muy nefastos, muy terribles que están penetrando muy profundamente en la sociedad, y eso es un peligro y una tristeza total”, reflexionó.

P: ¿Crees que la falta de ficción tiene un componente político?

T: Sí, la batalla cultural, es mucho más fácil tener a un pueblo dividida, que no se emociona, que no se cuestiona nada, que la única bajada que tienen: el de al lado es enemigo, lo colectivo no sirve, sálvese quien pueda, eso divide a la gente, se fragmenta, se pierde potencia en lo que es importante. Si bien parece que hay un montón de aspectos en los que se bicicletea, estoy convencido que improvisan y que son muy incapaces y ridículos, un montón de cosas, en la batalla cultural son muy metódicos y sistemáticos, y eso es un problema.

P:¿Lo sentiste ya en otro momento o solo ahora?

T: Ya se sintió en otro momento, lo que pasa es que ahora directamente grotesco. Antes había por lo menos una apariencia de estructura, una apariencia, porque pasaban también las mismas cosas, pero en la apariencia, en el manejo institucional había una estructura. Ahora no hay ningún reglamento, se dice cualquier cosa, de cualquier forma, de cualquier manera, a cualquiera. Eso es lo que más me preocupa, como que no hay sentido común. No hay de dónde agarrarse.

P: Cuando prendes la televisión y ves lo de Manuel Adorni, ¿Qué pensas?

T: Es una vergüenza todo lo que pasó con este tipo. Para mí es un poco de karma que le volvió, de regodearse con los recortes a los discapacitados, a la educación pública, a los jubilados. Ese regodeo y ese goce que manifestaba generaba mucha violencia. Todo esto que le vino, es un poco de justicia divina. A la vez, también creo que estamos hablando de chaucha y palitos, que el verdadero vaciamiento y estafa al pueblo argentino, lo que nos afecta a nosotros como sociedad no es por Adorni.

Tomás Fonzi

Tomás Fonzi

El fin de semana, Tomás Fonzi acompañó a su hermana Dolores a ver a Fito Páez, en el video que compartió, se lo vio emocionado mientras escuchaba una de sus melodías. En ese sentido, el actor se permitió reflexionar sobre aquello que realmente lo conmueve. "La experiencia en vivo me conmueve muchísimo. El teatro, la música, ver algo extraordinario me emociona profundamente. No necesito esconderlo. Creo que cada vez tenemos menos oportunidades de emocionarnos de verdad. Hoy vivimos en una época donde cuesta distinguir qué es real y qué no, sobre todo con la inteligencia artificial. Pero todavía no vi una IA capaz de generar la emoción que produce una persona arriba de un escenario. Para mí, lo único verdaderamente importante sigue siendo el vínculo humano”, concluyó.