Griselda Siciliani fue la última pareja de Luciano Castro antes de que se internara en una clínica de rehabilitación y cuando este lunes el actor recibió el alta ambulatoria el foco mediático también incluyó a su exnovia. La relación había terminado a raíz de infidelidades del actor.
"No hablo de nada de intimidades ni de mi vida privada, así que nada. Muchas gracias", sentenció Siciliani al móvil de Intrusos (América TV) al ser consultada por la situación médica de su exnovio.
La artista remarcó que está ocupada "con la película y otras cosas que se tienen que definir, pero las van a anunciar en la plataforma". Se refiere a la adaptación de la obra de teatro Felicidades que realizará junto a Adrián Suar para Netflix con la dirección del español Álex de la Iglesia.
"¿Puedo irme? No hablo de nada de eso. Muchas gracias por venir hasta acá, pero ustedes ya lo saben", cerró la actriz ante la prensa.
Embed - LUCIANO CASTRO FUE DADO DE ALTA: LA PALABRA DE GRISELDA SICILIANI
Qué implica el alta ambulatoria de Luciano Castro
La periodista Paula Varela explicó en el mismo programa que, según la clínica donde se internó Castro, el alta ambulatoria implica que el actor hace terapia y "depende cómo vaya el tratamiento, se puede pensar en alta definitiva o continuar con esa modalidad o volver a la permanencia, que obviamente no es lo buscado".
La salida coincide con la filmación de la segunda temporada de El tiempo puede esperar y el artista ya sabía que para esta época iba a tener que abandonar el tratamiento en la clínica por sus compromisos laborales. "Esto no significa dejar el tratamiento del todo, sino seguir con esta terapia ambulatoria, tener un acompañante en el teléfono, alguien de referencia", detalló Varela.