En la previa del 24 de marzo, el presidente Javier Milei estuvo en el Gran Rex junto con su novia, Fátima Florez, para vivir el show de Fernando San Martín en el que imita a Sandro. El público no dejó de filmarlos y su reacción quedó colgada en todas las redes sociales.
En una mezcla entre ovaciones y gritos en contra, ambos se mostraron alegres cantando cada una de las canciones y el momento que más explotó fue cuando comenzó “Dame fuego”. La gente grabó perfectamente cómo saltaban los dos y se reían.
De esta manera, confirmaron que siguen en pareja, luego de ciertas especulaciones de distintas personas de su entorno que confirmaron tiempo atrás que se habían separado.
Esto sucedió horas antes de que comienza el 24 de marzo que es una fecha importante en Argentina donde se recuerda el golpe cívico-militar de 1976 catalogada como el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia.
Entre provocaciones e internas, el gobierno de Javier Milei encara su primer Día de la Memoria
La del 24 de marzo no es cualquier fecha para el gobierno nacional y lo demostró en las manifestaciones de sus dirigentes pero también en los cruces que estos comentarios o anuncios -destinados originalmente a provocar a otros- causaron en la propia interna.
Javier Milei Victoria Villarruel Reunión de Gabinete 19 de marzo
Twitter: @VickyVillarruel
En efecto, La Libertad Avanza es una fuerza que, aunque sus integrantes lo nieguen, tiene un fuerte encaje en el negacionismo y en intentar revertir las conclusiones sobre la última dictadura que han consagrado el accionar de la Justicia y la lucha por Memoria, Verdad y Justicia de los organismos de derechos humanos.
Por eso, entre anuncios y rumores la semana en el oficialismo estuvo muy marcada por esta fecha. Los rumores fueron muchos. El primero, difundido en algunos medios y redes sociales, indicaba que el Gobierno planearía anunciar un indulto general a los genocidas el mismo 24 o el 2 de abril. La especie tenía mucho de temerario porque una decisión presidencial como esta contradiría leyes vigentes y, más allá de la provocación, no tendría ningún recorrido posible en sede judicial.