Netflix no solo tiene en su catálogo series y películas, sino también contenidos de noficción que acercan realidades conmovedoras que ponen sobre el tapete problemáticas sociales que se hallan solapadas. Entre los últimos lanzamientos de la plataforma de streaming hay un documental que alcanzó el Top 10 y cuenta una estremecedora historia que expone la ética y moral del sistema de salud en Estados Unidos.
Cuiden a Maya narra la pesadilla que vivió una familia de Florida, tras la internación de su hija que tenía una extraña enfermedad. El documental de 1 hora 43 minutos, fue dirigido por Henry Roosevelt y es contado en primera persona por los Kowalski, los protagonistas de esta historia. .
El documental se estrenó primero en el Festival de Cine de Tribeca, luego de que en octubre de 2022, la historia fuera publicada por The Cut, causando sorpresa en los lectores. Maya hoy tiene 16 años, pero lo que vivió ella y su familia desde el ingreso al hospital no será algo que pueda olvidar en su vida.
Sinopsis de Cuiden a Maya, el documental que alcanzó el Top 10 de Netflix
La sinopsis de Cuiden a Maya resume: "Cuando Maya Kowalski, de nueve años, ingresó en el Johns Hopkins All Children's Hospital en 2016, nada podría haberla preparado ni a ella ni a su familia para lo que estaban a punto de vivir. A medida que el equipo médico intentaba comprender su rara enfermedad, empezaron a cuestionarse las verdades básicas que unían a los Kowalski. De repente, Maya estaba bajo custodia del Estado, a pesar de dos padres que estaban desesperados por traer a su hija a casa. La historia de la familia Kowalski, contada con sus propias palabras, cambiará para siempre su forma de ver la atención sanitaria infantil".
Tráiler de Cuiden a Maya
La historia real de Cuiden a Maya
Cuiden a Maya está basada en la historia real de Maya Kowalski y su familia: Jack y Beata Kowalski, quienes llevaron a la pequeña a a un hospital en San Petersburgo, Florida, en 2016 a causa de extraños síntomas, dolores de cabeza, ataques de asma, lesiones dolorosas en brazos y piernas, calambres severos en los pies y una agonía paralizante.
La niña ya antes había tenido previamente un procedimiento con infusiones altas de ketamina en Monterrey, México. El Dr. Anthony Kirkpatrick diagnosticó a Maya con síndrome de dolor regional complejo (CRPS). Así que Beata, quien era enfermera, instruyó a los médicos para que le dieran de nuevo ketamina para tratar su CRPS.
Los médicos sospecharon que su madre tenía el síndrome de Munchausen por poder, una condición psicológica que hace que inventen síntomas falsos o provoquen síntomas para que sus hijos estén o parezcan enfermos.
Maya fue retenida en el hospital y no la dejaron ir a casa con sus padres. La niña quedó en custodia del estado, sin que sus padres entendieran que estaba pasando.
La conclusión médica fue que la paciente era víctima de abuso y que en realidad no sentía dolor. La familia Kowalski enfrentó toda una batalla legal para recuperar a su hija, pero trágicamente, Beata se suicidio 87 días después de haber sido separada de su hija, Maya pudo regresar con su padre hasta cinco días después de la muerte de su madre.