Cristian Castro, una de las estrellas más icónicas del género pop latino, vivió uno de los momentos más significativos de su vida al celebrar su graduación del nivel medio en un teatro al sur de la Ciudad de México.
El artista mexicano, de 51 años, consiguió culminar un asunto pendiente y decidió realizar un gran festejo.
Cristian Castro, una de las estrellas más icónicas del género pop latino, vivió uno de los momentos más significativos de su vida al celebrar su graduación del nivel medio en un teatro al sur de la Ciudad de México.
El evento, que reunió a cerca de 500 personas entre egresados y familiares, estuvo marcado por la emoción y por una imagen que acaparó todas las miradas: la llegada de su madre, Verónica Castro, quien reapareció públicamente apoyada por un tanque de oxígeno para no perderse el logro de su hijo.
Si bien en su juventud había cursado el primer año de bachillerato, las exigencias de su carrera artística lo llevaron a suspender los estudios. Retomar su formación a través de una institución privada y bajo un modelo de educación a distancia representó un reto complejo que se extendió por aproximadamente dos años y medio. Como premio a su dedicación, fue reconocido como Graduado de Honor de su promoción, cuya ceremonia se transmitió en vivo por Instagram.
Lejos de conformarse con el título secundario, el artista ya tiene la mirada puesta en la educación superior gracias a un convenio con la UNAM y sorprendió al revelar la carrera que eligió: "Vamos a hacer una licenciatura en Diseño Industrial. Es algo que me ha interesado. Me gustan mucho los productos. Cada vez que veo un champú, una pasta de dientes, algún cereal, arroz... todo lo que veo en el supermercado me llama muchísimo la atención. Así que bueno, diseño industrial".
La presencia de Verónica Castro como invitada de honor fue el momento más conmovedor de la jornada. A pesar de los problemas de salud que atraviesa, la icónica actriz y conductora lució sonriente, elegante y dispuesta a compartir la felicidad de su hijo.
Al tomar la palabra frente al auditorio, la actriz no ocultó su orgullo: "La verdad, es un momento, una noche que no esperaba. La soñé, la imaginé en algún momento de mi vida cuando mi hijo creció, pero no se me dio hasta ahora. Estoy feliz, porque realmente él tenía esa necesidad; veía que sus hermanos, primos y tíos estaban todos recibidos, y decía que hasta que no terminara, no iba a estar a gusto".
Asimismo, recordó lo duro que resulta el camino del estudio y el alivio que genera completarlo: "Yo lo felicito a mi hijo con todo mi corazón. No es fácil estudiar la preparatoria, da miedo. Me acuerdo cuando entré a la prepa, hace mil años, y sí, es mucho dolor, mucho cansancio. Pero cuando la terminas, ay, Dios mío, qué alegría. Esta noche es de pura alegría porque terminaron. Ay, Dios mío, cómo abre los ojos el estudio. Es un ejemplo".