Sergio Berni, ministro de Seguridad bonaerense, mantuvo un cruce con Manuel Passaglia, intendente de San Nicolás, en el marco de la entrega de 14 patrulleros para el municipio, encabezado por el gobernador bonaerense, Axel Kicillof.
Sergio Berni, ministro de Seguridad bonaerense, mantuvo un cruce con Manuel Passaglia, intendente de San Nicolás, en el marco de la entrega de 14 patrulleros para el municipio, encabezado por el gobernador bonaerense, Axel Kicillof.
“Estamos reemplazando toda esta chatarra que nos dejó el gobierno de Vidal y que su último patrullero que ingresó fue en el 2017 y vean cómo están. No hace falta, una imagen vale más que mil palabras. Durante cuatro años no se hizo una sola inversión en patrulleros”, empezó Berni en la conferencia de prensa improvisada.
Passaglia contestó: “Estamos sumando nuevos patrulleros. San Nicolás tiene aproximadamente cincuenta, esperamos que nos sigan acompañando para poder renovar toda la flota que se necesita”.
Enseguida, Berni lo interrumpió: "No, perdón, hay 43 que están fuera de servicio y son chatarra, son dos cosas distintas: no están en funcionamiento. En funcionamiento San Nicolás tiene apenas 12 vehículos".
Passaglia, incómodo y con intenciones de descomprimir el momento, dijo que son más de 12 vehículos y explicó que contaba también con los patrulleros de la Policía Local. En ese momento, entró Kicillof: "Nosotros no te vamos a renovar los vehículos de la Policía Local", soltó entre risas.
Berni siguió con su idea: "Estamos confundiendo las cosas, hay 50 vehículos que están apilados unos arriba de otros que no tienen ninguna capacidad de funcionar y que en los últimos seis años dejaron de estar en servicio".
En posición defensiva, el intendente nicoleño expresó que la policía local depende la provincia de Buenos Aires, del ministro y del Gobernador. “Nos ofrecemos para acompañar y asumir todas las responsabilidades que sean necesarias desde el municipio para llevarle respuestas a los vecinos de San Nicolás, no estamos para discusiones ideológicas”, completó Passaglia, antes de finalizar la intrincada conferencia.