Nuevo régimen penal juvenil: cuál será la condena máxima para adolescentes

El Gobierno promulgó la ley aprobada durante las sesiones extraordinarias del Congreso, que baja la edad de imputabilidad a 14 años, aunque combina sanciones judiciales con medidas educativas y de reinserción social.

El Gobierno promulgó el nuevo Régimen Penal Juvenil, que baja la edad de imputabilidad a 14 años, aunque combina sanciones judiciales con medidas educativas y de reinserción social. Uno de los puntos clave, junto al amplio abanico de sanciones alternativas no privativas de la libertad, establece la prisión como medida excepcional y fija un límite máximo de condena de encierro.

En su artículo 19, la Ley 27.801 establece que "queda prohibida la imposición de las penas privativas de la libertad de reclusión perpetua y de prisión perpetua".

"El plazo máximo de las penas privativas de la libertad respecto de personas adolescentes será de quince años. La regla es aplicable aun si la escala penal fuera más elevada, producto de la concurrencia real de varios hechos independientes", añade.

Por otro lado, cuando el adolescente condenado cumpla dos tercios de la pena impuesta en detención y "se dieran las circunstancias previstas en el Código Penal para otorgar la libertad condicional", el tribunal podrá disponer que "el resto de la pena sea cumplida mediante las restantes penas establecidas en esta ley, de modo conjunto o alternativo".

Estas penas privativas comprenden tres opciones: en domicilio, en un instituto abierto o en un instituto especializado de detención, decisión que deberá ser tomada por el tribunal o juez.

De todos modos, la letra fría expresa que "se deberán imponer al adolescente, conjuntamente, medidas específicas tendientes a desarrollar su educación, el trabajo y la conciencia de la gravedad del hecho cometido, con vistas a lograr su resocialización y desarrollo de su vida".

Régimen Penal Juvenil: las claves de la nueva ley

  • Imputabilidad desde los 14 años: la normativa establece que los adolescentes serán penalmente responsables a partir de esa edad cuando estén acusados de delitos contemplados en el Código Penal o en leyes penales especiales.
  • Derogación del régimen vigente desde 1980: la ley elimina la normativa 22.278, que regulaba la responsabilidad penal de menores desde la última dictadura militar, y crea un sistema actualizado de justicia juvenil.
  • Entrada en vigencia en 180 días: el texto fija un plazo de seis meses para que el sistema judicial y los organismos involucrados adapten sus estructuras antes de la implementación plena del régimen.
  • Enfoque en educación y reinserción social: el nuevo esquema establece que las sanciones deben orientarse a la formación del adolescente, a la comprensión del delito cometido y a reducir el riesgo de reincidencia.
  • Amplio abanico de sanciones alternativas: la ley contempla medidas no privativas de libertad como servicios comunitarios, programas educativos, capacitación laboral, tratamientos médicos o psicológicos, monitoreo electrónico, prohibición de acercamiento a la víctima y restricciones para asistir a determinados lugares.
  • La prisión como última instancia: la privación de la libertad se establece como una medida excepcional y podrá cumplirse en el domicilio del adolescente, en institutos abiertos o en centros especializados.
  • Prohibición de prisión perpetua: el régimen establece que los menores no podrán recibir penas de prisión perpetua o reclusión perpetua y fija un máximo de 15 años de privación de libertad.
  • Mediación penal juvenil: la norma incorpora un mecanismo voluntario y confidencial que permite resolver ciertos conflictos mediante acuerdos entre la víctima y el adolescente imputado.
  • Suspensión del proceso a prueba: en delitos de menor gravedad, los jueces podrán aplicar la probation, que permite suspender el proceso si el joven cumple determinadas condiciones, como reparar el daño o realizar tareas comunitarias.
  • Protección de la identidad del adolescente: la ley refuerza la reserva del proceso penal juvenil y prohíbe difundir datos que permitan identificar a los menores involucrados.