Mientras los libertarios celebran en redes sociales la firma de la resolución conjunta emitida por Martín Menem y Victoria Villarruel para retrotraer el aumento del casi 30% para los legisladores, crece el malestar de la oposición en ambas cámaras. Refieren a los desmanejos e imprevisión de los titulares de Diputados y el Senado, que dieron marcha atrás con el ‘dietazo’ tras el repudio social que generó la noticia, sumado al escándalo provocado por el aumento en los salarios del Poder Ejecutivo.
Los bloques que presentaron proyectos al respecto, piden su pronto tratamiento para resolver los enganches en los aumentos automáticos, buscando una solución de fondo. Al mismo tiempo que acusan al Gobierno de tratar que la discusión pase por lo bajo para que nadie se diera cuenta. “Recién cuando se tensó la situación con la opinión pública y con el propio Presidente, decidieron volver atrás”, lamentó un diputado de Unión por la Patria a C5N.
Luego de conocido el documento en el que los legisladores recibirían un incremento automático en sus dietas por estar atado a las paritarias de los trabajadores del Congreso, y el enojo Javier Milei al respecto, Menem anunció vía X que enviaría un proyecto de ley para retrotraer el aumento otorgado. Pero dicho proyecto no sólo no fue enviado, sino que tampoco era necesario. Con firmar otra resolución, tal como sucedió anoche, alcanzaba.
A la descoordinación del titular de Diputados para saldar la discusión, se sumó la resistencia por parte de la vicepresidenta que no quería firmar la misiva. Sin embargo, según consignaron fuentes del Senado a este medio, desistió por pedido expreso del mandatario.
Desde la publicación del documento, salvo que se apruebe específicamente en otra resolución, no habrá aumentos para diputados ni senadores durante todo el año. “Vamos a cobrar menos que un secretario parlamentario”, manifestaron altas fuentes de la Cámara Alta. En tanto, aducen a la puesta en marcha de un “operativo constante para desprestigiar al Parlamento”.
Mientras otros legisladores alegan que “pareciera ser que lo único que se discute es la dieta de los diputados”, considerando que es un artilugio para no debatir los altos salarios judiciales y del Ejecutivo.
Un aumento impopular en medio del ajuste
El incremento se iba a implementar a través de un primer aumento retroactivo al 1° de enero de 2024 del 16%, y un 12% al 1° de febrero.
“En virtud de la responsabilidad política, los signatarios del presente acuerdo en representación de la parte empleadora se comprometen a otorgarlo en función de la disponibilidad en las partidas presupuestarias, impulsando las diligencias necesarias ante las presidencias de ambas Cámaras", rezaba la resolución inicial con la firma de los titulares de ambas cámaras.
Ya el 23 de febrero se había dispuesto un 30% de aumento pero que aplicaba únicamente al personal de Diputados y Senadores. Se extendió a los legisladores a través de la llamada Ley de Enganche de 2011, que permite a los parlamentarios recibir el mismo incremento otorgado al personal del Congreso, nucleado en la Asociación del Personal Legislativo (APL), ATE Congreso y Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN).
Con este aumento, los diputados cobraron por el mes de febrero un importe neto de $2.174.887, a lo que se agregaba el monto por desarraigo, que llegaba a $464.090,29.
Pero tras conocerse el nuevo aumento, y en medio del fuerte ajuste que lleva a cabo el Gobierno, finalmente se decidió ir para atrás con el aumento.