Tras más de seis meses, el Gobierno, finalmente, logró aprobar la diluida ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos propuesta por Javier Milei. Tras un debate que duró más de 12 horas, el oficialismo cedió en una serie de puntos claves tras una extensa negociación con la oposición y pudo pasar, gracias al desempate de Victoria Villarruel, la legislación en general, que ahora buscará ratificarse en la Cámara de Diputados.
La votación terminó con 36 votos a favor y 36 votos en contra y fue la vicepresidenta la que debió definir el resultado, no sin antes brindar un particular discurso, prohibido por el reglamento y repudiado por gran parte del recinto. "Hoy vimos a dos Argentinas. Una violenta y otra de los trabajadores que están esperando que se respete la votación que en noviembre del año pasado eligió un cambio. Por esos argentinos que sufren, que no quieren ver a sus hijos irse del país, mi voto es afirmativo", expresó en un encendido discurso.
Dentro de los bloques grandes del PRO y de La Libertad Avanza no hubo ninguna sorpresa y todos votaron a favor. Por el peronismo, en cambio, los sectores mayoritarios de Unidad Ciudadana (Anabel Sagasti) y Frente Nacional y Popular (José Mayans) votaron en contra, pero hubo tres polémicas: los tres legisladores de Unión Federal, el exregatista Carlos Espínola, Edgardo Kueider y Alejandra Vigo.
Otros casos destacados fueron los santacruceños que amenazaron con no dar quórum, José Carambia y Natalia Gadano, y la UCR con la postura dividida de Martín Lousteau.