Tras la derrota de River frente a Boca, el exsenador de Juntos por el Cambio, Esteban Bullrich, se mostró desde terapia intensiva manifestando su apoyo al equipo de Marcelo Gallardo y amor al club de Núñez.
Tras la derrota de River frente a Boca, el exsenador de Juntos por el Cambio, Esteban Bullrich, se mostró desde terapia intensiva manifestando su apoyo al equipo de Marcelo Gallardo y amor al club de Núñez.
Reconocido hincha del Millonario, el exministro de Educación porteño, publicó en su cuenta de Instagram una imagen de él en terapia intensiva, donde está internado a causa de una dificultad respiratoria producto de su Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) y le dejó un mensaje “bancando” al club de sus amores.
“Esta cuenta banca al más grande desde terapia intensiva, River Plate”, escribió, junto a una imagen en la que se lo ve sonriente en una cama del Hospital Austral de Pilar.
La publicación rápidamente se llenó de miles “me gusta” y comentarios de apoyo, como así también la respuesta de la cuenta de River Plate. “¡Siempre!”, comentaron desde la cuenta oficial, comentario acompañado de un emoji del brazo mostrando fuerza.
No es la primera vez que el exfuncionario usas sus redes para mostrar su apoyo a River. A fines de junio pasado, en la previa del partido con Lanús, agradeció cuando los jugadores del equipo de Marcelo Gallardo y los del Granate desplegaron una bandera con la frase: “Junio, mes de lucha contra la Esclerosis lateral amiotrófica” y la “La vida es hoy”.
En 2021, el exsenador había sido diagnosticado con Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). En el último comunicado del Hospital Austral, se indicó que al exsenador se le había retirado la sedación, estaba despierto e interactuaba con su familia.
La ELA es una enfermedad neurodegenerativa que afecta a las neuronas motoras ubicadas en la médula espinal y en el cerebro. Estas células nerviosas se encargan de controlar el funcionamiento de los músculos, que paulatinamente se debilitan.
Anualmente, cinco de cada 100.000 personas en el mundo son diagnosticadas con ELA. Al no existir tratamientos que logren combatir y curar esta patología, los casos suelen ser terminales: la expectativa de vida es de tres a cinco años luego de los resultados.