La Auditoría General de la Nación (AGN) desmintió al titular del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, quien aseguró este martes en el Senado que las auditorías de 2023, 2024 y 2025 sobre los movimientos de las reservas de oro al exterior "fueron sin observaciones". Sin embargo, desde el organismo de control plantearon que no pudieron revisar los envíos porque la autoridad monetaria le impidió acceder a la documentación necesaria, además de no cumplir con una orden de la Justicia que le exigía responder los pedidos de información sobre las transferencias.
El periodista e investigador Julián Maradeo detalló en diálogo con C5N las reiteradas dificultades y trabas con las que se topó la AGN para fiscalizar las operaciones.
Según explicó, el organismo de control viene intentando acceder a la documentación desde hace más de un año. "Nosotros desde mediados de 2025 venimos publicando, a partir de acceder a diferentes actas de la AGN en la comunicación con el Banco Central de la República Argentina que conduce Bausili, las dificultades que estaba teniendo la AGN para poder realizar el trabajo de auditoría sobre los diferentes lingotes que fueron enviados desde 2024 por el Banco Central al exterior", señaló.
Secretismo y exigencias insólitas
Maradeo expuso las insólitas restricciones impuestas desde el BCRA a los auditores para evitar que se preserve o copie la información confidencial. "Lo primero que le respondió el Banco Central a la AGN era que era información confidencial, por lo tanto, para poder realizar ese trabajo de auditoría no se podía ni tomar algún tipo de fotografía, ni siquiera hacer copias, ni tampoco se podían tomar notas, solamente se podía trabajar a través de la memoria mirando la pantalla", precisó.
Ante ese escenario, si bien la el organismo intentó rechazar el condicionamiento en primera instancia, terminó cediendo con tal de avanzar: "Inicialmente la AGN se negó, pero luego, cuando se dieron cuenta que el Banco Central no lo iba a permitir, terminaron aceptando".
Sin embargo, los inconvenientes aumentaron al momento de buscar los respaldos contractuales de los movimientos de lingotes. "Recién ahí lo que dice el Banco Central es que en realidad no había nada sobre lo cual auditar porque no había contratos suscriptos, y esto figura en las respuestas de Bausili a la AGN, o sea, no es algo abstracto, no había contratos suscriptos con el Banco de Pagos Internacionales (BIS) sobre esos envíos al exterior desde 2024, que es lo que estaba queriendo auditar la AGN", reveló Maradeo.
Incumplimientos y respuestas contradictorias
Pese a que hubo un reclamo judicial promovido por la Asociación Bancaria y un fallo para abrir la información, la auditoría siguió frenada. "A partir de una presentación judicial del sindicato, también la Justicia es la que le exige al Banco Central que permita realizar este trabajo de auditoría, algo que también incumplió hasta el momento", sostuvo el investigador.
Por este motivo, cuestionó los dichos de Bausili. "Me sorprende lo que ayer declaró al mencionar que los envíos al exterior fueron auditados, más allá de alguno tipo de auditoría interna, por la Auditoría General de la Nación", remarcó. En ese sentido, recordó las declaraciones de las propias autoridades del órgano de control: "Hasta el propio Juan Manuel Olmos, presidente de la AGN, desde el año pasado en sucesivas entrevistas dijo que no estaban pudiendo acceder a la información sobre estos envíos".
Asimismo, Maradeo desestimó los argumentos del BCRA sobre los supuestos riesgos de filtración: "En todo momento el Banco Central dijo: 'Esto es confidencial'. Entonces lo que hizo la AGN fue mostrar antecedentes de distintos trabajos con información confidencial que realizó, incluso el último creo que es sobre las vacunas para combatir el Covid-19, los trabajos de auditoría que tenían información secreta y que eso no se vulneró, y así todo no se pudo llevar a cabo".
La incertidumbre sobre las cifras reales
Respecto a la cantidad exacta de oro trasladada, el periodista advirtió que la falta de transparencia impide conocer los volúmenes reales de la operación. "La imposibilidad de auditar también nos complica la posibilidad de conocer cuánto es lo que se envió", señaló, y aclaró que oficialmente las referencias son escasas: "Al no dar información concreta solamente hay dos comunicados del Banco Central, que son del año pasado, en los cuales están hablando por una cifra que es cercana a los u$s4.500 millones. Pero hasta ahora solamente tenemos eso, entonces el resto es solamente una serie de especulaciones".
Para cerrar, enfatizó la gravedad institucional de la situación: "Un organismo del Estado Nacional que tiene el rol de auditoría no pudo cumplir su labor y se impusieron diferentes trabas para que eso no ocurriera".