Apenas terminó la final en Estados Unidos entre Argentina y España, el presidente Javier Milei utilizó su cuenta oficial de X para dejar un mensaje de aliento a la Scaloenta, tras la caída 1 a 0 ante la selección española. "Hasta el final con las botas puestas", escribió el mandatario y destacó la entrega de los jugadores.
En un gesto de respaldo al plantel de Lionel Scaloni, el Presidente argentino buscó transmitir orgullo y aliento pese al resultado adverso. "Muchas gracias jugadores... hasta el final con las botas puestas. Argentina siempre en lo alto", expresó Milei.
La Scaloneta dejó el corazón en el estadio MetLife de Nueva Jersey y a pura garra defendió el título de campeón del mundo ante una precisa España que no dejó de buscar el partido hasta que lo encontró.
La gran final del Mundial 2026 no solo definió la gloria deportiva, sino que también puso en juego el premio económico más grande en la historia de las Copas del Mundo: España embolsará un total de u$s50 millones.
Esta histórica cifra es el resultado de la nueva estructura financiera presentada por la FIFA para esta primera edición del torneo con 48 selecciones. La bolsa total de premios escaló a los u$s871 millones, de los cuales cerca de 655 millones se destinan exclusivamente a méritos deportivos, mientras que el resto cubre cuestiones de logística y fondos de preparación.
La diferencia económica entre levantar la copa y quedarse con las manos vacías en la final es de u$s17 millones: mientras el campeón se adjudica los u$s50 millones, el subcampeón percibe u$s33 millones.
Donald Trump, presente en el MetLife Stadium
El presidente de Estados Unidos presenció la final del Mundial 2026 entre Argentina y España y entregó la medalla a los campeones y subcampeones. El mandatario arribó minutos antes del inicio del encuentro futbolístico, bajo el resguardo de un imponente despliegue de las fuerzas de seguridad locales. Su llegada quedó en evidencia tras el sobrevuelo a baja altura de tres helicópteros Marine One. Esta flota aérea, de uso habitual para los traslados presidenciales, sorprendió a los miles de hinchas instalados en las tribunas del estadio.
El dispositivo de protección alrededor del recinto incluyó un estricto anillo de exclusión. Los espectadores pasaron por múltiples controles que sumaron escáneres, revisiones corporales y palpaciones por parte del Servicio Secreto y diversas fuerzas policiales, además de la presencia de personal de inteligencia y efectivos armados.