Grave denuncia de un diputado: el lobby de Pablo Otero para mantener los privilegios de Tabacalera Sarandí

Un legislador radical reveló los sospechosos diálogos entre sus pares que se disponían a votar si mantenían o quitaban los privilegios de la empresa frente a sus competidoras: "El tema era: 'Che, ¿qué hace Sarandí? ¿paga o no paga?'", reveló.

Los extraños manejos alrededor de Tabacalera Sarandí y su dueño, el empresario Pablo Otero, sumó un nuevo capítulo con la grave denuncia de un diputado radical, quien sugirió oscuros pagos a legisladores que trataban la Ley Bases para mantener los privilegios con que cuenta frente a sus competidores del mercado.

Fue el radical Jorge Rizzotti quien apuntó contra sus pares del PRO y La Libertad Avanza (LLA), quienes habrían votado en contra de que Sarandí pague el mismo impuesto al tabaco que las otras empresas del sector a cambio de dádivas. Hay que recordar que Sarandí mantiene un amparo judicial contra el impuesto mínimo al cigarrillo que le permite pagar menos que sus competidoras.

"El tema de la discusión del famoso impuesto al tabaco, del famoso ‘Señor del Tabaco’, la verdad es que la discusión del impuesto que es del 70% al 73%, nadie discutió eso", dijo. Y concluyó: "El tema era: 'Che, ¿qué hace Sarandí? ¿paga o no paga?'. ¿Y el lobby por qué? Porque Sarandí los unta. Hay diputados que están untados, así de claro".

En una entrevista en el programa "Política a las brasas" del canal de streaming Coya TV, Jorge Rizzotti aseguró que lo lógico sería "aumentar el impuesto interno del 70% al 73% al cigarrillo" y "que lo pague el consumidor". "¿Han escuchado a algún fumador quejarse? No. Este era un tema de curro, corrupción”, explicó.

"Ese debate que se dio en el Congreso es mentiroso. El que está a favor, quiere que (Tabacalera) Sarandí pague, y el que no, no", afirmó.

En base a esas prácticas, Tabacalera Sarandí, logró dominar prácticamente un 33% del mercado de cigarrillos e incluso cuando regía un cierre total de importaciones, la compañía tuvo acceso a los permisos SIRA para comprar del exterior la materia prima para la fabricación de cigarrillos. Según datos oficiales, Tabacalera Sarandí importó 7,9 millones de kilos de tabaco picado o en hebras en 2023 por un total de u$s44 millones.

Y hay otros aspectos opacos en la empresa, con declaraciones públicas de Otero en las que afirma que factura unos u$s800 millones anuales basados en la venta de atados de cigarrillos, pero los cálculos no cierran a las autoridades de la AFIP.

Además según informo el diario La Nación, Otero y su familia tienen, al menos, 19 sociedades en todo el mundo. Solo en la Argentina, controlan Tabacalera Sarandí y Grupo Madero Sur, Global Race (vinculada al automovilismo), Punt Vermell (producción de espectáculos) y Crossfinder (servicios de consultoría e informática).

Muchas de las sociedades están constituidas en Estados Unidos, Brasil, Panamá y Saint Kitts and Nevis, donde también posee, junto a distintos miembros de su familia, varias propiedades.

Brasil es uno de los centros clave de sus inversiones: allí tienen la compañía Mercicler Importadora Ltd, fundada en 2004, con la que se dedican al comercio de tabaco y bebidas alcohólicas. Curiosamente, el domicilio informado como sede de la firma es un baldío en la ciudad de San Pablo. Otro dato llamativo es que varias de sus empresas brasileñas fueron fundadas con la offshore Centauro Mobility LLC, con domicilio en Charlestown, Saint Kitts and Nevis, considerada un paraíso fiscal.

Junto a Centauro Mobility LLC, Otero compró varias sociedades en Estados Unidos, especialmente en Miami, y tiene un penthouse en Marina Palms Residences South y otro en The Harbour South Condo.

Otra de sus compañías allí son Grupo Madero Sur Corp., Costa Brava Realty Corp, Auriga Holding Investments, Zona Sur LLC, Limitless Boundary USA LLC y Proterra Food Trading.