El Gobierno de Javier Milei dispuso la disolución del Coro Nacional de Niños, una agrupación que funcionaba desde hacía 59 años. En su lugar estableció la creación de un Programa de Formación Artística para niños y adolescentes.
La medida fue oficializada mediante un decreto publicado en el Boletín Oficial. En su lugar, creó un programa de formación artística.
El Gobierno de Javier Milei dispuso la disolución del Coro Nacional de Niños, una agrupación que funcionaba desde hacía 59 años. En su lugar estableció la creación de un Programa de Formación Artística para niños y adolescentes.
La decisión fue oficializada a través del decreto 687/2026, firmado por el Presidente y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, que modificó la normativa que había dado origen al Coro Nacional en noviembre de 1967.
El nuevo decreto eliminó la denominación institucional del Coro de Niños y mantuvo únicamente al Coro Polifónico Nacional dentro de la órbita de la Secretaría de Cultura de la Nación. Al mismo tiempo, instruyó al organismo encabezado por Leonardo Cifelli a implementar un programa orientado a la formación y promoción cultural de las nuevas generaciones.
Según los argumentos expuestos por el Poder Ejecutivo, las actividades que desarrollaba la agrupación infantil podrán continuar mediante "acciones y programas de formación, perfeccionamiento y desarrollo artístico de alcance más amplio".
La administración de Milei justificó el cambio en la necesidad de reorganizar los recursos y concentrarlos en nuevas estrategias de formación cultural, bajo criterios de "eficiencia, eficacia y buena administración". El texto sostiene, además, que la reforma no supone abandonar los objetivos vinculados con la formación artística de niños y jóvenes, sino modificar la estructura institucional utilizada para alcanzarlos.
El decreto, sin embargo, no precisa cuáles serán las características, el alcance ni la modalidad de funcionamiento del nuevo programa.
Creado en 1967, el Coro Nacional de Niños tenía entre sus principales objetivos difundir el repertorio coral en distintas regiones del país y brindar a sus integrantes una formación que pudiera servir como base para una futura carrera profesional en la música.
A lo largo de su trayectoria, el elenco desarrolló una propuesta que incluyó interpretaciones a cappella, obras sinfónico-corales y repertorio de cámara, además de presentaciones en diferentes escenarios nacionales. La dirección estuvo a cargo de Vilma Gorini de Teseo hasta 2009, cuando asumió María Isabel Sanz.
La disolución de la agrupación se conoció un día después de la jornada en la que se celebra el Día de la Cultura Nacional, una fecha instaurada en homenaje al escritor e intelectual tucumano Ricardo Rojas, fallecido el 29 de julio de 1957.