El Gobierno presentó el Régimen de Reparación Federal para saldar las deudas con las provincias

El vicejefe de Gabinete del Interior, Lisandro Catalán, dio detalles sobre el Decreto que se publicará este viernes en el Boletín Oficial sobre el Régimen de Reparación Federal.

El vicejefe de Gabinete del Interior, Lisandro Catalán, anunció este jueves el Régimen de Reparación Federal para sanear las deudas entre la Nación y las provincias, una suerte de "borrón y cuenta nueva" que para el Gobierno tiene como objetivo "caminar juntos con los gobernadores hacia un nuevo federalismo".

En una conferencia de prensa realizada en Casa Rosada, el funcionario dio detalles del Decreto que se publicará este viernes en el Boletín Oficial. Las provincias y la Ciudad de Buenos Aires podrán incorporar al citado régimen las deudas que consideren necesarias, con el objetivo de unificarlas con aquellas que el Estado nacional mantiene con cada uno de los distritos, de modo de acordar compensaciones, conciliaciones, transacciones, reconocimiento, remisiones y toda otra operación que tenga como fin la cancelación de deudas, con créditos que tengan cada una de las jurisdicciones con el Estado nacional.

"La idea es hacer un borrón y cuenta nueva en las compensaciones entre las provincias y la Nación. Desde hace muchas décadas las cuentas fiscales y un centralismo creciente han llevado a que las relaciones financieras y económicas entre la Nación y las provincias no sean simétricas", señaló Catalán.

Lisandro Catalán

El funcionario remarcó que el régimen "pone en práctica una maquinaria imaginativa por parte de la Nación y los invita a los gobernadores a acogerse para que, con este borrón y cuenta nueva, tengamos claras las compensaciones entre la Nación y las provincias, y las provincias también puedan conducir su propio destino".

"Es nuestra vocación tener un diálogo franco y sincero con las 24 jurisdicciones y salgamos todos juntos de este desmadre que teníamos en las cuentas fiscales. Uno de los pilares del Gobierno, como dice el Presidente, es el ordenamiento de la macro y el equilibrio fiscal", sostuvo Catalán, quien además aclaró que el régimen será voluntario.

"Venimos de años de un centralismo inadmisible para una Nación que se dice federal. Queremos que la Nación no sea un corset que impide el crecimiento autónomo tanto económico-financiero como político de las provincias", remarcó.

Cómo será el Régimen de Reparación Federal que anunció el Gobierno

Al ser consultado sobre las herramientas que se emplearán para aplicar el régimen, Catalán aclaró que el Gobierno "no está cerrado a ninguna" que puedan proponer las provincias, pero puso como ejemplo la transferencia de empresas, tierras fiscales o rutas.

"Hoy hay empresas del estado nacional que están radicadas en provincias y que su principal actividad económica repercute en el movimiento económico provincial, tierras fiscales que hoy tiene el AABE (Agencia de Administración de Bienes del Estado), rutas nacionales que hoy por ahí les sirven a las provincias para concesionar", enumeró el funcionario.

Si bien evitó precisar montos sobre las deudas y compensaciones, Catalán anunció que el plazo que tendrán las provincias para acogerse al régimen será de 30 días hábiles administrativos, y 60 días hábiles administrativos para presentar la documentación respaldatoria que legitime la deuda que se reclama por parte tanto de las provincias como de la Nación.

En cuanto a aquellas provincias que no quieran acogerse al régimen, Catalán aclaró que "van a seguir con la misma relación interjurisdiccional como venimos hasta hoy".

"Esperamos dar inicio a una nueva etapa federal en serio en la Argentina, ya que nuestra Constitución fija un régimen federal, pero desde hace tiempo las distintas gestiones de gobierno vinieron sosteniendo una práctica política unitaria. Hace muchas décadas que la Argentina es cada vez más central", consideró.

Por último, Catalán señaló que el decreto indica que los saldos provenientes de débitos o créditos recíprocos serán cancelados en las condiciones que establezca el acuerdo celebrado entre Nación y cada uno de los distritos participantes. Y deja como opción la posibilidad de que si el saldo de deuda resulta a favor del Estado nacional, las provincias o la Ciudad de Buenos Aires podrán cancelarlo afectando un porcentaje de los recursos que le correspondan por coparticipación.