El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, repudió la represión policial que se registró el sábado en la movilización en defensa de Cristina Kirchner en Recoleta y responsabilizó a la oposición de Juntos por el Cambio de generar violencia.
"Lo único que proponen es proscripción de dirigentes, violencia en la calle y ajuste económico. Ese es el combo con el que quieren llevar a la próxima elecciones", expresó el mandatario bonaerense en comunicación con Juan Amorin en Conflicto de Intereses.
Kicillof definió a la represión del sábado como un capítulo más “en la provocación que han elegido como método" desde el macrismo. "Lo que fue primero el tratamiento de ese falso juicio que llevan contra la vicepresidenta", dijo el gobernador en referencia a la causa de Vialidad la cual señaló como arbitraria e injusta.
"Durante tres años de audiencia que tiene esta causa se la pasaron en absoluto silencio porque en el juicio lo que se observaba era que se desbarataban una por una las acusaciones de los fiscales. Fue una paliza. Los testimonios de los testigos traídos por ellos mismos contradijeron todos y cada uno de los argumentos que habían puesto en la acusación. No se pudieron probar sobreprecios ni incumplimientos en el contrato. Las obras se hicieron", señaló Kicillof.
Luego, el gobernador indicó que a pesar de no tener pruebas, los fiscales pidieron 12 años de prisión y la inhabilitación de por vida contra Cristina Kirchner. "Ante eso hubo una reacción muy fuerte contra el intento de proscripción de la vicepresidenta", manifestó.
"Luego de varios días de manifestaciones pacíficas amanecemos con la casa de Cristina sitiada por la policía porteña. Sin explicación, sin ningún derecho del señor Larreta para poner vallas porque se trata del domicilio de un vicepresidenta que fue votada por un montón de gente. El departamento de Cristina está en la capital federal no en el municipio de Larreta", agregó el mandatario quien recordó que cuando hubo movilizaciones en contra de la vicepresidenta el gobierno de la ciudad no hizo nada para impedirlas.