En medio de fuertes críticas de parte del arco oficialista contra la Corte Suprema, y en la previa de una movilización que pide "democratizar la Justicia", Alberto Fernández confirmó que seguirá trabajando para una reforma judicial porque consideró que el Poder Judicial "no está funcionando bien", pero advirtió que se requiere un acuerdo de todas las fuerzas políticas.
"Hay una parte que no depende de la Presidencia. Nosotros somos un Estado democrático y ese tipo de cambios los vamos a seguir impulsando, porque yo creo que la Justicia no está funcionando bien. Tenemos un problema de funcionamiento en la Corte", manifestó.
"Lo que muchos compañeros tienen que entender es que no se resuelve con un decreto presidencial esto. Yo tengo la tranquilidad de haber sacado a todos los espías y operadores y no haber hecho jamás una acción persecutoria", expresó. Y remarcó: "Hemos desmantelado el aparato de espionaje".
"Muchas de esas reformas requieren mayorías parlamentarias. Requiere que el Congreso tenga la vocación de hacer esto. Yo mandé una reforma que pasó en Senadores y no pasó en Diputados", recordó el mandatario.
"Yo escucho a algunos pedir que investiguemos la responsabilidad de los que tomaron la deuda. Hay una denuncia penal que está tramitándose, no está en un cajón. La procuración del Tesoro está detrás de esa causa", explicó.