Diego Spagnuolo vive desconfiado. Hace días que su entorno no le encuentra la vuelta. Eso lo llevó a quedarse sin abogados defensores que lo representen en la causa en la que se investiga si funcionarios del gobierno nacional percibieron coimas de una droguería, por contrataciones que se hicieron desde la Agencia Nacional de la Discapacidad (Andis), mientras él ocupaba el sillón del director.
El viernes por la tarde, los letrados Juan Araoz de Lamadrid e Ignacio Rada presentaron un escrito con el que renunciaron a la representación legal de Spagnuolo. Argulleron “razones personales”. La traducción, de quienes están al tanto de los pormenores, fue que “no sé construyó una relación de confianza necesaria para poder defender a alguien".
La ruptura no fue parte de un proceso de creación de consenso. Lo único mutuo que había entre el investigado y sus representantes era la desconfianza. Los abogados “sentían que les escondía información”, dijo alguien que llegó a presenciar una reunión entre el extitular de Andis y quienes fueran sus abogados. El extitular de Andis, en tanto, sentía que lo habían dejado solo. Ambas partes acusaban a la otra de filtrar información.
Por estas horas quien más cerca estaba de Spagnuolo era su hermano, el abogado Alberto Spagnuolo, que llegó a intermediar entre Diego y los abogados que dejaron la defensa. En el expediente hasta el finde semana no se había presentado ningún representante en su nombre.
Dos hechos aceleraron la renuncia de sus abogados: el hallazgo de 80 mil dólares y 2 mil euros en una caja de Seguridad que tiene Spagnuolo en un banco en el barrio porteño de Caballito y la declaración de Fernando Cerimedo, un consultor político y especialista en comunicación que trabajó para La Libertad Avanza. El dinero hallado es más del que Spagnuolo había declarado pero poco en relación a los montos de las coimas a las que refería el extitular de Andis en las conversaciones que le fueron grabadas.
La declaración de Cerimedo desconcertó a quienes representaban a Spagnuolo. No terminan de entender si su cliente lo sabía y se los ocultó. Con el expediente bajo secreto de sumario, el fiscal Franco Picardi lo citó para el jueves por la tarde tras haberlo escuchado en un reportaje radial en el que había contado que el ex funcionario le había hablado de las coimas. Llegó cuando el edificio de los tribunales de Comodoro Py estaban prácticamente vacíos. La audiencia duró unas dos horas en las que el fundador de la Derecha Diario ratificó sus dichos radiales. El contenido de la declaración permanece bajo llave. Pero habría mencionado que Spagnuolo le habló de coimas pagadas por una droguería a la Casa Rosada. En el gobierno decían saber que mencionó a Eduardo “Lule” Menem -mano derecha de Karina Milei- como parte del presunto esquema.
Hasta la renuncia, sus abogados se habían dedicado más a contener que a trazar una estrategia. No llegaron a ver el expediente y por eso le reclamaron paciencia, una y otra vez, cuando preguntaba por la posibilidad de convertirse en arrepentido. El secreto de sumario vence el miércoles próximo. ¿Podría prorrogarse? Solo si los magistrados consiguen fundarlo.
El viernes, además, se produjeron otras novedades en el expediente. Lo investigadores volvieron al barrio cerrado de Pilar donde vive Spagnuolo para llevarse el libro de visitas. Quieren saber con quiénes se reunió allí durante el último año. También fueron a buscar esa información al barrio en el que vive Daniel Garbellini, otro hombre ejecutado de Andis.
Una noticia que tuvo menos repercusión pero que también marca el estado del expediente fue que el juez Sebastián Casanello denunció al jefe de sistemas de la droguería Suizo Argentina. Era un asunto que había quedado pendiente del allanamiento realizado hace ya una semana y el magistrado se inclinó por presentar la denuncia penal, que cayó por sorteo en el juzgado federal 10, a cargo del juez Julián Ercolini. Lo acusó de haberse negado a facilitar el acceso a los mails corporativos de la empresa y de obstruir el accionar de la justicia.
Esta semana, además, los investigadores se enteraron que el teléfono de Jonathan Kovalivker, que encabeza la droguería, fue entregado a la justicia luego de haber sido reseteado a estado de fábrica. Cabe recordar que lo entregó 4 días después de que la policía de la Ciudad De Buenos Aires allanara su casa en Nordelta, oportunidad en la que logró irse antes de que los agentes ingresen a su vivienda y dejó tres cajas fuertes abiertas. La novedad, adelantada por C5N que accedió al dato de fuentes que presenciaron la extracción de la información, hace crecer la sospecha de que algo se esconde en el vínculo entre esa empresa y el gobierno nacional. Esto recién empieza.