La soledad es un fenómeno que se profundizó en la pandemia del Covid-19, aunque desde el siglo XX muchos autores y autoras hablaron de que la humanidad tendía a una soledad cada vez más galopante.
La soledad es un fenómeno que se profundizó en la pandemia del Covid-19, aunque desde el siglo XX muchos autores y autoras hablaron de que la humanidad tendía a una soledad cada vez más galopante.
Estamos en grande urbes, viviendo en edificios, pero capaz no nos saludamos: hay multitudes que se apilan y sin embargo se pierde el lazo social con el otro.Hannah Arendt, una de las pensadoras más importantes del siglo anterior, justamente hablaba del concepto de "soledad en masa".
Pero si nos venimos más acá en el tiempo, el surcoreano Byung Chul Han sacó un libro llamado "No cosas" en donde dice: "El enjambre digital consta de individuos aislados". ¿Qué quiso decir? Si bien estamos todo el tiempo conectados, la comunicación actual se basa en la no escucha.
Esa idea de estar permanentemente en un montón de vínculos virtuales, no se traduce en estar más acompañado. La virtualidad también puede desocializar, puede hacer se se pierde el vínculo con el otro, que aparece como un objeto en una aplicación.
En este contexto, la sociedad se transforma en hiperindividualista: una sociedad cada vez más individualista, narcisista y solitaria que no puede comunicarse en soledad.
La pandemia del Covid-19 también nos puso frente a las pantallas, especialmente durante las cuarentenas, y desnudó la necesidad de la copresencia: la necesidad de la corporalidad, el otro me devuelve lo que soy yo.