Un tema muy importante es la extensión de la jornada de trabajo. Tenemos la ley 11.544, que tiene casi 100 años, es de 1933. Argentina tiene una de las jornadas más extensas del mundo: ocho horas diarias o 48 horas semanales. Hay muchas razones para disminuirla.
Está probado que una disminución en la jornada de trabajo aumenta la productividad y disminuye los accidentes de trabajo. Al empleador deben interesarle ambos. Les hablo con el corazón y con el bolsillo: disminuyan la jornada de trabajo y van a conseguir mejoras. Además, el derecho no crea ni destruye empleos. Lo que genera o destruye puestos laborales es la política económica.
"Le pido a los compañeras y compañeros diputados que estas cosas son dignas de ser tratadas en el Parlamento". "Le pido a los compañeras y compañeros diputados que estas cosas son dignas de ser tratadas en el Parlamento".
Hice un ensayo matemático. Si cada uno de los 6 millones de argentinos y argentinas que tienen un empleo en relación de dependencia, trabajaran una hora menos por día, no crearía más trabajo, pero se distribuiría mejor y le daríamos empleo a 900 mil hombres y mujeres que no lo tienen.