Esta semana miramos el Mundial de fútbol desde una mirada sociológica. Como sabemos, es uno de los eventos deportivos más importantes que suceden cada cuatro años y que conjuga varias cuestiones porque es un evento deportivo, mediático, económico y cultural muy fuerte.
Cultural porque se juega tanto en el territorio físico como en el territorio simbólico. Tanto con quienes están en la cancha, es decir de formas activas como los jugadores, los espectadores, los entrenadores como los espectadores que estamos en los bares o nuestras casas. A pesar de no estar ahí, estamos simbólicamente mientras nos vamos relacionando con el que está al lado, charlando del partido y pensamos lo que hay que hacer en un partido y somos un DT por un día.
Me parece interesante pensar el Mundial en tres claves: