Estados Unidos reabrió este lunes sus fronteras terrestres y aéreas a los turistas vacunados contra el Covid-19, luego de 20 meses de restricciones que habían sido dictadas durante el gobierno de Donald Trump y continuadas en la gestión de Joe Biden.
Para los viajeros aéreos, el país exigirá el certificado de vacunación y una prueba de PCR negativa de al menos 72 horas. Las aerolíneas, en tanto, deberán establecer un sistema de seguimiento de contactos.
En cuanto a los viajes terrestres, a partir de enero la obligación de vacunación se aplicará a todos los visitantes, independientemente del motivo de su viaje. Hasta entonces, la exigencia será sólo para quienes realicen viajes "no imprescindibles", como turísticos o familiares.