Protestas juveniles en Alemania terminan en violentos disturbios, saqueos y cientos de detenidos

Las marchas contra el alto costo de vida derivaron en fuertes enfrentamientos en Berlín, Fráncfort, Hamburgo y Colonia. Hubo policías heridos y actos de vandalismo tras la intervención de radicales infiltrados en manifestaciones pacíficas.

Grupos de jóvenes de la Generación Z desataron violentos disturbios y saqueos este sábado por la noche en diversas ciudades de Alemania, luego de que las protestas por el aumento del costo de vida derivaran en choques directos contra la Policía.

La violencia escaló en Fráncfort, Colonia, Hamburgo y Berlín, con barricadas incendiadas y destrozos en comercios. En la capital alemana, unos 3.500 participantes marcharon desde Rosenthaler Platz hasta Prenzlauer Berg, donde grupos propalestinos y antifascistas encendieron bengalas y corearon consignas anticapitalistas.

Los incidentes en la capital alemana dejaron 27 agentes con heridas leves y cerca de 60 detenidos. El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, responsabilizó de los ataques a "grupos de izquierdas y alborotadores de origen migrante", a la vez que exigió penas severas para los culpables.

Otras grandes ciudades de Alemania también fueron escenario de los disturbios

La situación en Hamburgo registró barricadas en llamas y ataques con piedras contra las autoridades. Un portavoz policial aseguró: "Lamentablemente, hoy se han mezclado alborotadores con los manifestantes pacíficos con el fin de provocar deliberadamente y cometer delitos".

El mismo vocero agregó que "la Policía perseguirá con rigor las infracciones detectadas y agotará todas las medidas de investigación necesarias". El operativo en esta ciudad portuaria movilizó a 1.300 oficiales y culminó con la detención de unas 120 personas.

Fráncfort reportó destrozos en la zona comercial Zeil y el asalto a una armería, donde los oficiales incautaron dos armas y apresaron a varios sospechosos. La marcha inicial reunió a 8.000 individuos, pero el cierre de la jornada registró ataques con bombas molotov y más de 30 arrestos.

Más de 1.000 agentes con cañones de agua y vehículos blindados controlaron los desmanes en Fráncfort hacia la madrugada del domingo. En Colonia, la Policía finalizó una concentración a las 16 luego de que manifestantes con rostros cubiertos arrojaran fuegos artificiales.

Sobre este último foco, las autoridades informaron: "Tras la concentración, se llevaron a cabo ataques contra los servicios de emergencia; la Policía utilizó cañones de agua contra los grupos que causaban altercados". El reporte oficial confirmó además que "un agente sufrió una lesión en la mano y no pudo continuar de servicio".