El primer ministro de Portugal, el socialista António Costa, presentó la renuncia a su cargo tras ser acusado de corrupción en el otorgamiento de contratos energéticos. "Las funciones de primer ministro no son compatibles con cualquier sospecha relativa a mi integridad. En estas circunstancias, he presentado mi dimisión al presidente de la República", manifestó el funcionario ante la prensa al dar a conocer la noticia.
Por su parte, la oposición conservadora le solicitó al Presidente que convoque rápidamente elecciones anticipadas.
Costa, que estaba en el poder desde el 2015, anunció su renuncia luego de que la fiscalía inculpara a uno de sus ministros y a su jefe de gabinete en el marco de una investigación por supuestas irregularidades en la gestión de proyectos energético y "malversación, corrupción activa y pasiva de cargos públicos y tráfico de influencia" en concesiones para minas de litio y de producción de hidrógeno.
En la jornada del martes, la Fiscalía portuguesa allanó varios ministerios y la residencia del primer ministro para examinar en concreto el despacho de su jefe de gabinete, Vítor Escária, quien fue detenido, al igual que el alcalde de Sines, el socialista Nuno Mascarenhas, y del empresario Diogo Lacerda Machado.
Según lo informado por la agencia de noticias AFP, el ministro de Infraestructuras, Joao Galamba,indicó que "el nombre y la autoridad del primer ministro fueron mencionados por los sospechosos". Incluso precisó que Costa habría intervenido "para desbloquear expedientes" y que las acusaciones en su contra serán examinadas en una investigación independiente.