Luego de que la Cámara de Senadores resolviera por voto unánime destituir al presidente Santiago Peña bajo la acusación de "mal desempeño" en sus funciones, el Poder Legislativo activó la cláusula de sucesión prevista en la Constitución Nacional y tomó juramento a Pedro Alliana como nuevo presidente del Paraguay.
La sucesión la jefatura de Estado se produjo de forma inmediata a la sentencia del tribunal juzgador parlamentario. "Le pido a Dios que me ilumine, le pido templanza para decidir con serenidad en la hora difícil y no olvidar nunca el primer deber de un gobernante", aseguró Alliana tras asumir.
"Los paraguayos enseñaron al mundo que esta nación no se rinde", expresó ante el Congreso y agregó: "El Paraguay que hoy recibimos tiene urgencias que nos obligan a estar en las calles", afirmó el flamante presidente.
"Los compatriotas que hoy atraviesan un momento difícil por el descalabro financiero serán compensados plenamente. No los vamos a dejar solos", remarcó el sucesor de Santiago Peña.
Según el artículo 234 de la Constitución paraguaya establece que el vicepresidente debe asumir automáticamente la Presidencia de la República para completar el período de cinco años iniciado en agosto de 2023.
Juicio político y pedido de detención
El juicio político contra el expresidente de Paraguay se desencadenó a raíz de una grave crisis financiera vinculada a Ueno Bank y a acusaciones por presunto mal desempeño de sus funciones y conflicto de intereses. Paralelamente el Congreso asiste a la jura del vicepresidente Pedro Alliana, como su sucesor.
La Fiscalía de Paraguay ordenó la detención del expresidente Santiago Peña, este viernes, minutos después de que el Senado aprobara por unanimidad su destitución en un juicio político por "mal desempeño" de sus funciones.