El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, negó que exista una persecución política contra su antecesor Jair Bolsonaro luego de los allanamientos que se produjeron este lunes en la casa y el despacho de Carlos Bolsonaro, hijo del exmandatario, en el marco de la causa que investiga una presunta red de espionaje ilegal.
El concejal de Río de Janeiro es acusado de montar en el Palacio del Planalto el llamado "gabinete del odio", una herramienta digital para producir noticias falsas y ejecutar espionaje ilegal a opositores con ayuda de la Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin), que funcionó durante el gobierno de su padre.
Lula rechazó los dichos de Bolsonaro, quien lo acusa de colocar las instituciones en su contra en las investigaciones. "El expresidente dijo una burrada grande. El Gobierno federal no manda en el Poder Judicial, que tomó una decisión y la Policía Federal cumplió su mandato", sostuvo este martes en diálogo con la radio CBN Recife.
"Es necesario que todos tengan el derecho a la presunción de inocencia que yo no tuve. El que no debe, no teme", agregó, y criticó a la Policía Federal y al Ministerio Público por organizar los operativos de manera espectacular.
Carlos Bolsonaro, hijo de Jair Bolsonaro 29-01-24
Carlos Bolsonaro, hijo del expresidente, fue allanado este lunes.
Instagram @carlosbolsonaro
"Una cosa es investigar, pero no hagan un espectáculo pirotécnico, no publiquen el nombre de la persona antes de tener pruebas concretas, no destruyan la imagen de la gente antes de investigar", afirmó.
El presidente brasileño aseguró no estar "seguro" con el escándalo, debido a que el actual número dos de la Abin, Alessandro Moretti, estaría vinculado a la red de espionaje bolsonarista. "Seguros no estamos nunca", subrayó, pero aclaró que "no puedo echar a nadie por el titular de un diario. Es importante investigar correctamente".
Además de Carlos Bolsonaro, la policía también investiga un presunto uso de la agencia de inteligencia del Estado para favorecer a otros dos hijos del expresidente, el senador Flávio Bolsonaro y su hermano Jair Renan.