La campaña del presidente brasileño Luiz Inácio "Lula" da Silva lanzó esta semana un impactante spot electoral musicalizado con Lo que pasó en Hawái de Bad Bunny. El aclamado cantante puertorriqueño autorizó oficialmente el uso de este tema, perteneciente a su exitoso álbum ganador del Grammy Debí tirar más fotos.
La pieza publicitaria adapta la letra original para reforzar el encendido discurso de soberanía nacional que Lula sostiene de cara a las elecciones de 2026 en Brasil. El video confronta directamente al mandatario con su rival, el senador brasileño e hijo de Jair Bolsonaro, Flávio Bolsonaro, y critica con dureza las históricas políticas del presidente estadounidense Donald Trump hacia la región.
El actor Wagner Moura abre el video con una contundente explicación histórica: "Cuando los portugueses llegaron en 1500, se encontraron con la selva. Selva en latín es Silva". Y agrega para sellar la idea de pertenencia territorial: "Quien nacía aquí, para ellos, era 'de la selva'. El pueblo brasilero siempre fue 'da Silva'".
La versión reescrita reclama los recursos naturales frente a la amenaza externa: "Quieren tomar el río y también la playa. Quieren las tierras raras, quieren que nos vayamos". Lula había anticipado esta postura en la ONU al advertir sobre la injerencia extranjera y sentenciar: "Brasil no cabe en el patio trasero de nadie".
Mientras el spot muestra a simpatizantes bolsonaristas con banderas estadounidenses, el presidente cierra con una declaración inquebrantable de independencia política. Mirando a cámara, Lula da Silva sentencia el mensaje central que articula toda su campaña: "Brasil tiene un único dueño, que es el pueblo brasilero".
Bad Bunny, en la mira de Trump
Esta alianza musical y política llega apenas meses después del explosivo show de Bad Bunny en el medio tiempo del Super Bowl LX en California. Su histórica presentación en febrero reunió múltiples referencias a la cultura puertorriqueña y culminó con un fuerte mensaje de unión latinoamericana.
La performance desató la furia de Donald Trump, quien no dudó en calificar el espectáculo como "el peor de la historia". El exmandatario estadounidense y actual figura política criticó severamente a los organizadores por convocar al artista y cuestionó públicamente que el show se realizara íntegramente en español.
Pero el enfrentamiento no es nuevo, ya que Bad Bunny se ha plantado en repetidas ocasiones contra las estrictas políticas migratorias de Trump. Como medida de protesta y protección, el artista decidió excluir a Estados Unidos de su última gira para evitar que sus fanáticos inmigrantes corrieran riesgo de ser deportados.
Su disco Debí tirar más fotos profundiza justamente en las heridas de la colonización, el desplazamiento poblacional y la férrea defensa de la identidad. Al ceder su canción a Lula, el puertorriqueño traslada su reclamo histórico sobre Hawái y Puerto Rico a la actual lucha por la soberanía del territorio brasileño.