La Conferencia por el cambio climático COP26 firmó de apuro el Pacto de Glasgow para acelerar la lucha contra el cambio climático y ultimar los detalles para las bases de la financiación, pero sin garantizar el objetivo de limitar el calentamiento global a +1,5°C, lo que significó que los ambientalistas del mundo y la ONU la calificaran de "insuficiente y contradictorio".
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, apoyó los "pasos hacia adelante" logrados en la COP26, pero consideró que "no son suficientes porque el mundo está a las puertas de una catástrofe climática", concluyó. El diplomático portugués se expresó en Twitter: "Es hora de pasar al modo de emergencia. La batalla climática es la lucha de nuestras vidas y esa lucha debe ganarse".
https://twitter.com/antonioguterres/status/1459615542764093447
El documento acordado propone que los países firmantes presenten a finales de 2022, tres años antes de lo previsto, nuevos compromisos de recortes de emisiones de gases de efecto invernadero, "teniendo en cuenta las diferentes circunstancias nacionales", según se aclara en el texto.
Finalmente se incluyó mantener un lenguaje que establece la "reducción" del carbón, en lugar de su "abandono" y es la primera vez que un acuerdo de la ONU hace un mención expresa a los combustibles fósiles.