A poco de cumplirse un mes de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, aseguró que los ataques conjuntos se intensificarán de manera “significativa” durante la semana que se viene.
El 28 de febrero se dio la primera ofensiva coordinada por parte de las administraciones de Donald Trump y Benjamin Netanyahu. El ministro de Defensa israelí aseguró que quedan "miles" de objetivos por atacar, pero desde Washington plantean reducir los bombardeos.
A poco de cumplirse un mes de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, aseguró que los ataques conjuntos se intensificarán de manera “significativa” durante la semana que se viene.
En la misma línea, el funcionario remarcó que las fuerzas israelíes aún cuentan con “miles” de objetivos dentro del territorio iraní y anticipó que la campaña militar podría extenderse durante varias semanas más. “No pararemos hasta que se alcancen todos los objetivos bélicos”, enfatizó.
Las declaraciones de Katz contrastan con los dichos recientes de Trump, quien señaló en redes sociales que Estados Unidos está “muy cerca” de cumplir sus metas en la región y que evalúa “reducir drásticamente” los esfuerzos militares en Medio Oriente.
Sin embargo, en paralelo a esa postura, continúan los movimientos militares en la zona: miles de infantes de marina y marineros estadounidenses se dirigen hacia Medio Oriente, en momentos en que la guerra con Irán transita su cuarta semana.
De hecho, Irán afirma que Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva militar contra la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz. Según informó la agencia Tasnim, no se produjeron fugas radiactivas y los residentes cercanos al lugar resultaron ilesos.
En medio del conflicto, Trump autorizó durante la noche del viernes una licencia temporal que permite que Irán comercialice alrededor de 140 millones de barriles de petróleo que se encuentran almacenados en buques cisterna. Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos, ese volumen alcanza para cubrir la demanda global durante cerca de un día y medio.
En plena escalada de la guerra en Medio Oriente, la República Islámica de Irán amenazó con atacar a los ciudadanos de sus enemigos, principalmente Estados Unidos e Israel, en los principales destinos turísticos del mundo. Así lo aseguró un alto mando militar del régimen mediante un mensaje oficial difundido este viernes.
El general Abolfazl Shekarchi, principal vocero militar de Irán, advirtió que "parques, áreas recreativas y destinos turísticos" de todo el mundo no serán seguros para los enemigos de Teherán.
Además, las Fuerzas Armadas de la República Islámica amenazaron con perseguir a funcionarios y comandantes estadounidenses e israelíes cuando estén de vacaciones o visitando centros de ocio. "A partir de ahora, los paseos, complejos turísticos, centros turísticos y de entretenimiento en el mundo tampoco serán seguros para ustedes", sentenció el vocero militar iraní.
Por otra parte, el líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, difundió un mensaje desafiante por redes sociales en el que sostuvo que "el enemigo ha sido derrotado", en referencia a Estados Unidos e Israel. El pronunciamiento del heredero del régimen islámico, tras la muerte de su padre Alí Khamenei al inicio de la guerra, se realizó con motivo del Año Nuevo persa.
"En este momento, gracias a la especial unidad que se ha creado entre nuestros compatriotas, a pesar de todas las diferencias de origen religioso, intelectual, cultural y político, el enemigo ha sido derrotado", dijo el ayatollah, en una declaración escrita leída en la televisión iraní.