El Gobierno español presentó un novedoso sistema de verificación de la mayoría de edad en el acceso a contenidos para adultos en internet, que consiste en un carnet digital con un bono de credenciales de 30 accesos o sesiones válido durante 30 días que permitirá entrar en páginas pornográficas tras identificarse con su DNI electrónico. Sin embargo, especialistas en seguridad informática alertaron sobre los inconvenientes de la plataforma.
Según detalló la directora general de Gobernanza de la Secretaria de Estado de la Función Pública, Carmen Cabanillas, la solución de verificación de edad acordada sólo estará en funcionamiento "inicialmente en el ámbito español y para los residentes que viven en España".
Esto significa que solo incluirá a las plataformas de intercambios de contenidos establecidas en España, aunque la intención del Gobierno es que las aplicaciones de mensajería, redes sociales o navegadores, la mayoría radicados en Irlanda, tengan también que comprobar la edad si hay contenido para adultos.
La herramienta fue incorporada dentro de "la cartera digital española", disponible en formato de aplicación de teléfonos celulares y que también guarda otros documentos. Además, incluye una credencial que "es anónima" y "respeta el principio de protección de datos de minimización de la información intercambiada".
Cabanillas aseguró que "en esa credencial no va a figurar ningún dato personal, sino que tendrá una letra, una K, que identifica que el usuario es mayor de edad" para "proteger tanto el interés superior del menor como los adultos que libremente deseen acceder a este tipo de contenidos". Esta aplicación se desbloquea mediante reconocimiento facial, un patrón o un código.
Los usuarios pueden descargarse la aplicación web y solicitar la credencial, para lo que se consultará su DNI electrónico. Una vez dado ese paso, el sistema emite "un pack de credenciales de mayoría de edad para evitar que las plataformas o en internet cualquiera pueda trazar a la persona que está utilizando la credencial".
"Vamos a emitir un juego de 30 credenciales que tendrán una caducidad de 30 días para minimizar el riesgo y que la persona no pueda ser trazada y que tampoco haya cruce entre distintas plataformas", detalló Cabanillas. Según explicó, este número limitado dificulta que las webs puedan rastrear al usuario mediante sus hábitos de consumo. Durante esas 30 sesiones o esos 30 días el usuario no tiene que mostrar el DNI cada vez a la hora de acreditar su edad. Pasados los 30 días, "se emitirá otro pack de credenciales".
El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, José Luis Escrivá, argumentó que las herramientas de verificación de la edad se están haciendo en Europa "con consenso". En la Declaración de Lovaina, los países miembros de la UE se comprometieron a desarrollar instrumentos para proteger a los menores en el ámbito digital.
Ciberseguridad: los peligros de la credencial para sitios para adultos en España
Eduardo Cruz, experto en ciberseguridad y fundador del control parental Qustodio consultado por el diario español El Mundo, sostuvo que los datos quedan registrados por la Administración, que "sabe quién solicita los accesos. Es por ello que el usuario necesita mostrar un certificado digital o DNI electrónico para sacarse el carnet con los bonos. Cuando dicen que es anónimo, se refieren a lo que rastrean las aplicaciones y a las webs", señala.
Añade que "existe el peligro de que la información de quién pide el carnet y cuántos uso hace se filtre, algo que es una constante en este país porque la Administración pública no es confiable en la custodia de secretos y datos privados. Y, aunque lo haga, el sistema no está exento de riesgos remotos, como los ciberataques".
"Ponerle un carnet de conducir de internet a 40 y pico millones de ciudadanos, es simplemente una idea horrible digna de las peores dictaduras. Es una bomba nuclear para las libertades civiles, y en mi opinión no debería lanzarse. Las consecuencias de un uso indebido o negligente por parte de los actores públicos pueden ser fatales para nuestra democracia.", recalcó.
"Para entender el enorme riesgo tan solo basta con imaginar por un momento una filtración de datos de los solicitantes del carnet, o una futura instrumentalización política del sistema con el fin de restringir el acceso a la información del color que no guste al gobierno de turno", añade.
El Gobierno quiere presentar a medidos de julio la aplicación para que esté funcionando a finales de verano, cuando estará la aplicación en su versión beta.