El presidente de Brasil, Luis Inacio Lula Da Silva, tuvo un gesto solidario con una perra rescatada de las inundaciones históricas que azotaron el estado de Río Grande do Sul de ese país.
El presidente brasileño visitó el sur del estado de Rio Grande do Sul tras las tormentas que dejaron un saldo de al menos 90 muertos y tomó una decisión con la mascota rescatada.
El presidente de Brasil, Luis Inacio Lula Da Silva, tuvo un gesto solidario con una perra rescatada de las inundaciones históricas que azotaron el estado de Río Grande do Sul de ese país.
El mandatario brasileño se mostró en el avión junto a la mascota que adoptó y que es uno de los animales que sobrevivieron a las lluvias torrenciales y el anegamiento de más de la mitad de las 497 ciudades de la región, fronteriza con Uruguay y Argentina.
La bautizó Esperanza y será la hermana de Resistencia, la perrita callejera que había adoptado el presidente de Brasil en 2018. Defensa Civil del estado brasileño reportó 90 muertos y 132 desaparecidos, además de 360 heridos, como consecuencia de las fuertes lluvias que arrasaron la región.
En el caso de Resistencia, que fue adoptada por Lula, se la regalaron los seguidores del líder del Partido de los Trabajadores (PT) que los acompañó durante la vigilia realizada en las puertas de la prisión donde estuvo detenido en Curitiba en 2018.
En noviembre de 2019, tras pasar 580 días en prisión y no poder participar en las elecciones presidenciales de 2018, la justicia brasileña le revocó las condenas que había recibido por la llamada Operación Lava Jato.
El político había sido declarado culpable por los delitos de corrupción pasiva y lavado de dinero, pero en 2021 el Supremo Tribunal Federal (STF) revocó estas condenas al entender que a Lula no se le habían respetado sus derechos durante el proceso llevado a cabo por el entonces juez Sergio Moro.